El último clavo priista

Las cosas se están poniendo de color de hormiga en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Puebla.

Aunque pareciera que todo se iba a tranquilizar o mejorar con la próxima publicación de la convocatoria, hasta el momento ha sido todo lo contrario.

Incluso, desde ahorita ya se vaticina una desbandada.

Todo porque el ahora ex presidente del PRI local, Lorenzo Rivera Sosa, ya se anda promocionando como quien que va a quedar nuevamente en la dirigencia.

El político serrano afirma ante las huestes que ya todo está decidido por su persona en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI.

Lorenzo Rivera está empecinado en seguir dirigiendo al PRI, a pesar de los pésimos resultados que dio en las pasadas elecciones, enterrando al tricolor mucho más de cómo estaba.

Esto ha generado mucha molestia.

Pero también quien anda haciendo la misma promoción es nada menos que Néstor Camarillo.

El joven priista también afirma que los dados ya están cargados a su favor.
Incluso que el apoyo viene directamente del dirigente nacional, Alejandro Moreno, más conocido como “Amlito”, aunque él se autonombre Alito.

Néstor Camarillo dice que la caballada priista ya está a su favor y que será el próximo dirigente estatal de Puebla.

Pero no solo eso, se afirma que trae el espaldarazo del grupo de Javier Casique Zarate, quien como todos saben, siempre ha sido el operador de Enrique Doger Guerrero, desde tiempos de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP).

Esto ha conmocionado a las huestes priistas y a más de cuatro aspirantes al mismo cargo.

Sobre todo porque la convocatoria que se publicará en próximos días, ya podría llegar cargada de un solo lado.

Esto ha generado enojo y molestia a gran parte de los priistas al ver que se puede dar nuevamente un dedazo, (para no perder la costumbre).

De gestarse la imposición, no solo se quedarían con la molestia, sino  han llegado también las amenazas de abandonar al tricolor.

Todo porque el delegado general nacional encargado de la presidencia del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del PRI, Américo Zúñiga Martínez, no ha podido cohesionar a los grupos.

Aunque al tomar las riendas del PRI estatal, Américo, ofreció piso parejo y justo para quien quiera participar para dirigir el tricolor, nadie le ha creído.
Sobre todo porque los hechos dicen otra cosa.

Muchos se preguntan porque tanta disputa de despojos priistas.

La respuesta es fácil, es simplemente porque en el PRI, aunque se sabe que tienen pocas posibilidades de triunfo para próximas elecciones en Puebla, puede ser el fiel de la balanza en algunas.

Sobre todo si se gesta la alianza con sus eternos enemigos del Partido Acción Nacional (PAN).

O sea que la disputa es por las migajas que caigan del pastel del vencedor, mediante negociaciones.

Pero solo lo lograrían si no se desmorona lo que queda del ex partidazo. Sólo así se podrán aterrizar esos negocios.

Y pensar que el PRI hace apenas 10 años en Puebla era invencible y hoy se disputan las moronas.

Pero si ocurre el dedazo, seguramente la desbandada de algunas figuras de peso, serán el último clavo al ataúd y ya ni para negociar les alcanzará.

En siguientes entregas les contaremos quienes se van y quienes se alinean.

Tiempo al tiempo.