Guillermo Aréchiga, derrotado

El intento de modernización del transporte público en Puebla, quedó, justamente en eso, un simple intento.

Guillermo Aréchiga Santamaría, Secretario de Movilidad y Transporte en el estado, tras el fracaso en la transformación de las unidades del servicio público, tendría que pensar de manera inmediata y seria, regresar a las aulas a dar clases.

La modernización de combis, microbuses y camiones tendrá que esperar para otra buena ocasión.

Una cosa es cierta, Aréchiga, sucumbió y fracasó, en la presunta modernización del transporte público, frente a la agilidad y destreza del líder de la Unión de Transportistas de Puebla, Arturo “El Sapo Loyola González.

El pase de revista vehicular resultó todo un fiasco.

Lo revisado a la unidad en cualquiera de sus modalidades realizado este jueves por personal de la Secretaría de Movilidad, quedó única y exclusivamente en su estatus legal, estado físico y antigüedad.

Las cámaras de vigilancia, el botón de alertamiento, el GPS ni se acordaron.

El derrotado Guillermo Aréchiga Santamaría, tras su visible fracaso modernizador de transporte, salió con la gran ocurrencia –que ya es característica- que la revisión de las unidades de los permisionarios se extenderá seis meses más.

Mientras que, los usuarios tendrán que seguir sufriendo de malas unidades, un pésimo servicio y una infame atención del transporte público poblano.

Como en otras entregas hemos asentado, Puebla cuenta con un transporte de quinta, pero con una tarifa de primera.

Aréchiga Santamaría debería pensarlo seriamente, retornarse a dar clases.

Que no nos tome el pelo el Secretario de Movilidad y Transporte.

En Puebla no hay ni la más mínima intención de modernización del transporte, ni la habrá, aunque las autoridades estatales lo quieran.

Al tiempo.