Morena, el partido que viste a la moda

Pacheco Pulido no se salva de la ola de abucheos a gobernadores

Furor, tráfico, abucheos y un tianguis improvisado fueron los efectos que se generaron con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a Puebla, esta vez para realizar la inauguración de los programas de “Bienestar” que son emblemáticos para el gobierno de la Cuarta Transformación.

Las calles se encontraban congestionadas por el número de vehículos que arribaba al Centro Expositor para recibir al presidente de México, incluso se logró apreciar que de un taxi bajaran hasta ocho personas únicamente para presenciar el discurso de Andrés Manuel.

La zona, aunque concurrida, tenía poca presencia por parte de la policía municipal, estatal y federal. Pareciera que la única misión encomendada era el de vigilar la circulación de los autos, no parecía preocuparles la asistencia de múltiples personalidades en el lugar.

La creatividad es una de las muchas virtudes del mexicano, y es que con la llegada del AMLO varios vendedores ambulante rodearon la zona ofertando diversos artículos, entre ellos chalecos que tenía el ostentoso precio de 300 pesos, peluches que oscilaban entre los 100 y 150 pesos, mientras que las playeras se comercializaban 200.

Los compradores de estos productos lo hacían con la convicción de que al usarlos la lucha contra el antiguo régimen sería más firme. Portar un chaleco de Morena era como comprar artillería para abatir el viejo sistema político. Quién diría que un partido político podría volverse moda.

Dentro del recinto había un tumulto, la mayor parte de ellos de diferentes municipios de Puebla. El ambiente entre los asistentes se mantenía apaciguado, sin embargo, la tranquilidad fue interrumpida por la llegada de Andrés Manuel López Obrador. El sonido estrepitoso de los gritos inundó el lugar, todas las voces se unificaron para decir: “es un honor estar con Obrador”.

El señor presidente se mostró afable con las personas que lo recibían, en su rostro se pudo apreciar que nada le resultaba inquietante, que fuera al lugar que fuera, una cálida sonrisa sería la respuesta por parte de los ciudadanos que le encomendaron el futuro de México.

Lo acompañó el gobernador interino Guillermo Pacheco Pulido, quien generó un contraste al lado de Andrés Manuel López Obrador. Su presencia ante los poblanos no fue la misma, ya que los abucheos por parte del público impidieron que el discurso del gobernador fuera audible.

Claudia Rivera Vivanco, la alcaldesa de Puebla, tuvo la misma respuesta por parte de los poblanos que el gobernador y ella, al apreciar tal efecto que generó ante el público, quedó impávida, y por cortesía saludó a los que estaban en el recinto.

Todo fue olvidado cuando Andrés Manuel López Obrador tomó el mando de los micrófonos para anunciar los benéficos que generaran su nuevo gobierno, y sobre todo, al anunciar la llegada de la Cuarta Transformación para el Estado de Puebla.