En Puebla, el 19 de septiembre no es una fecha cualquiera. Tres grandes sismos, ocurridos en 1985, 2017 y 2022, convirtieron el mismo día del calendario en una jornada inevitablemente ligada a la memoria, los simulacros y la prevención.
El primero ocurrió hace 41 años. A las 7:17 horas del 19 de septiembre de 1985, un terremoto de magnitud 8.1 con epicentro frente a las costas de Michoacán sacudió buena parte del centro del país. En Puebla el movimiento se sintió con fuerza y provocó daños materiales, aunque la entidad quedó lejos de la devastación que sufrió la Ciudad de México.
En la capital del país el panorama fue completamente distinto. Edificios de viviendas, oficinas y hospitales se derrumbaron, las comunicaciones colapsaron y miles de ciudadanos salieron a las calles para buscar sobrevivientes. La cifra oficial se ubicó en miles de muertos y la magnitud de la tragedia terminó transformando la organización de Protección Civil en México.
Pasaron exactamente 32 años y el 19 de septiembre volvió a golpear, pero esta vez Puebla quedó mucho más cerca de la tragedia.
A las 13:14 horas de 2017, apenas unas horas después del simulacro conmemorativo por el terremoto de 1985, un sismo de magnitud 7.1 con epicentro localizado ocho kilómetros al noroeste de Chiautla de Tapia sacudió el centro del país.
En Puebla murieron 45 personas y 112 municipios fueron incluidos en la declaratoria de emergencia extraordinaria. Atlixco, Izúcar de Matamoros, Atzala y distintas comunidades de la Mixteca estuvieron entre las zonas golpeadas, con viviendas, escuelas, edificios públicos y templos dañados.
Una de las tragedias que marcaron aquella jornada ocurrió en Atzala, donde parte del templo de Santiago Apóstol se desplomó mientras se realizaba un bautizo. En Puebla capital también hubo inmuebles afectados y el Hospital de San Alejandro terminó fuera de operación tras los daños que presentaba.
Mientras aparecían centros de acopio y cientos de voluntarios se movilizaban hacia las zonas afectadas, la dimensión nacional comenzaba a conocerse. El terremoto dejó 369 fallecidos: 228 en la Ciudad de México, 74 en Morelos, 45 en Puebla, 15 en el Estado de México, seis en Guerrero y uno en Oaxaca.
Y volvió a ser 19 de septiembre
Parecía una coincidencia imposible de repetir, pero cinco años después sucedió nuevamente. El 19 de septiembre de 2022, minutos después de realizarse el simulacro nacional, a las 13:05 horas un sismo de magnitud 7.7 con epicentro al sur de Coalcomán, Michoacán, volvió a sacudir al país.
En Puebla fue perceptible y provocó evacuaciones, aunque sin las consecuencias de 2017. Las principales afectaciones se concentraron esta vez en Michoacán y Colima.
Así quedaron grabados tres años en la memoria sísmica mexicana: 1985, 2017 y 2022. Tres terremotos importantes ocurridos un 19 de septiembre que alimentaron supersticiones y teorías sobre la fecha, aunque especialistas han reiterado que no existe evidencia científica de que ese día tenga una condición especial y los sismos no pueden predecirse.
Este 19 de septiembre de 2026 se cumplen 41 años del terremoto de 1985, nueve del que golpeó directamente a Puebla y cuatro del ocurrido en 2022.
Para México es una fecha marcada por la tragedia. Para Puebla, 2017 permanece como la herida más profunda: 45 muertos, decenas de municipios afectados y miles de personas que comprobaron que entre un simulacro y un terremoto real pueden existir apenas unas horas.
El 19 de septiembre no significa que necesariamente volverá a temblar. Significa algo distinto: que Puebla y México aprendieron, de la manera más dolorosa, por qué no deben olvidar.










