Dice un dicho popular que al perro más flaco se le agregan más las pulgas, y el estímulo económico que aprobó la administración del gobierno californiano está en cuarentena.
Aparte de los 75 millones de dólares aprobados por el gobierno, y que serán repartidos entre las comunidades migrantes indocumentadas por medio de 12 organizaciones no lucrativas, las cuales por la fuerte demanda de apoyo por las comunidades las líneas de teléfono han colapsado, sin que las familias hayan podido concretar su reclamo, ahora existe otro escollo.
Dos de los requisitos que piden como prueba el gobierno, es demostrar con documentos, sea cheques, o, una carta del empleador comprobando que laboraban en dicha compañía y que se quedaron sin trabajo por causa de la pandemia, la otra, comprobante de domicilio.
Sin embargo, sabiendo los empleadores que pueden ser sujetos a multas por contratar personas indocumentadas les están negando las cartas, y las personas indocumentadas no pueden demostrar con un cheque, por recibir pago en efectivo.
Ante esta situación, las organizaciones que están administrando el recurso del cual podrían beneficiarse hasta 150 mil familias, están aceptando una carta de intención solicitando el apoyo con nombre completo y firma.
Las cifras de personas indocumentadas en el área de Los Ángeles se calculan hasta en más de dos millones.









