Aunque como aspirante a presidente de la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Puebla, nunca tuvo virtudes, José Félix Cerezo tenía padrinazgo y por eso se convirtió en ombudsman, aunque hoy vive en el abandono político.
Incluso, las organizaciones que lo apoyaron con sus firmas y respaldos fueron despreciadas una vez que ganó y tomó el cargo, porque nunca atendió a ninguna demanda enviada por las agrupaciones.
Hoy, en 5 años de ser titular de la CDH tiene una oficina de lujo, con una enorme computadora Apple, que dicen sus allegados ni siquiera sabe usar.
El aspirante para repetir en el cargo ha mostrado su verdadero yo en este proceso para elegir ombudsman y no da una, además que nunca hizo el trabajo que le correspondía y todo se lo cargaba a los visitadores.
Hoy vive el verdadero infierno, contrario a los tiempos en que fue apadrinó por el exgobernador Miguel Barbosa que, a su muerte todo mundo se olvidó de José Félix Cerezo, aunque de sus últimas hazañas fueron algunas condecoraciones recibidas en instituciones educativas.
El aspirante a ombudsman mantuvo su salario fuera de la transparencia de 2019 a 2020, porque no aparece en la Plataforma Nacional de Transparencia, la información no está disponible.
Sin embargo, desde enero de 2021 su salario bruto es de 127 mil 747 pesos mensuales, mientras que el neto es de 90 mil 979 pesos.
En tanto que, un tabulador de la CDH Puebla de 2016 muestra que el presidente de la Comisión de Derechos Humanos tenía un salario neto mensual de 48 mil 812 pesos, con un aguinaldo de 73 mil 379 pesos.
Lo anterior demuestra que, durante la gestión de Cerezo Vélez, su sueldo casi se duplicó de 48 mil 812 a 90 mil 979 pesos mensuales y su aguinaldo creció a 163 mil 950 pesos. Vaya fichita que tiene el descaro de buscar mantenerse en el cargo donde tiene más cuestionamientos que logros.









