Aunque ofreció 300 mil votos para la elección del Poder Judicial, el secretario general de la sección 51 del SNTE, Alfredo Gómez Palacios ya dudó y reculó, porque ahora le aseguró al equipo encargado de coordinar la movilización al menos 100 mil votos seguros.
Ya acordó que, para la elección de jueces, magistrados y demás puesto del Poder Judicial como mínimo tiene garantizado 100 mil sufragios seguros ya que su sindicato cuenta con 50 mil trabajadores donde seguro son multiplicados por 2.
Aunque personalmente está tranquilo ya con su plaza de docente titular “C” de tiempo completo, con un presupuesto bastante solvente para enfrentar cualquier pretensión económica política y con la frase del librito “quieren que les muestre el músculo” se ha olvidado completamente de su compromiso con la base, además de beneficiar solo a quien le conviene y a quien quiere.
El exoperador de la coordinación de los libros de texto gratuito, 25 años después, ya como militante activo de la sección 51 buscó el apoyo de funcionarios, empresarios y amigos para conseguir el codiciado cargo de elección como secretario general, pero de ellos hablaremos en otra entrega.
Y lo logró con el apoyo de los trabajadores de sostenimiento presupuestal estatal que, en su mayoría lo apoyaron para alcanzar la cúspide bajo el lema de no olvidarse de los amigos y mucho menos de la base a quien se debe.
Ante la elección del Poder Judicial, en lugar que acompañar a los docentes a su celebración del 15 de mayo para recibir sus estímulos de años de servicio, no se presenta y sí es más importante repartir más de un millón de acordeones para hacer una elección con candidatos ya definidos por el poder ejecutivo federal.
Las malas lenguas dicen que Alfredo esta tan mal parado en la Secretaría de Educación y la Secretaría de Planeación y Finanzas con la solicitud de recursos que la única forma de seguir obteniendo dinero y plazas es vendiendo sus 100 mil votitos.
Esos sufragios, dicen los que saben dentro del sindicato magisterial, seguramente no llegarán y tampoco podrá ganar el amor del gobierno estatal al querer enseñar el músculo que esta más desinflado que las llantas ponchadas por los baches en Puebla.
En el edificio de la colonia Jorge Murad, afirman que ya se le acabo el encanto a Alfredo Gómez Palacios, porque no recibe a los docentes, no llega a las reuniones, no arregla ni desenreda nada, pero lo que se dice nada y su perfil ya no es político ni sindical, sino electorero.









