El Cabildo Abierto convocado por el Ayuntamiento para discutir la crisis por el agua en este municipio terminó en un rotundo fracaso, luego de que los ciudadanos interrumpieran el evento y callaran con gritos y abucheos al subsecretario de Gobernación estatal, Mario Rincón González, quien intentaba dar un mensaje conciliador.
En medio de la protesta, varios regidores decidieron abandonar la explanada, lo que dejó sin quórum legal al Cabildo. Oficialmente, la sesión no pudo instalarse. El evento, anunciado como una jornada de diálogo, terminó en ruptura total.
El “no”
La cita fue en la explanada del zócalo. Desde temprano, vecinos se concentraron para exigir soluciones ante el desabasto de agua. Cuando tomó la palabra, Rincón intentó calmar los ánimos:
Desde el inicio, el ánimo fue tenso en la explanada municipal, Mario Rincón, enviado por el gobierno del estado como interlocutor, apenas logró avanzar unos minutos en su discurso, en el que ofrecía revisar documentos y establecer diálogo, cuando fue interrumpido por un categórico “¡No!” de los presentes, quienes le impidieron continuar.
“Venimos aquí a escuchar… el diálogo está abierto… vamos a defender el agua de Xoxtla”, insistía el funcionario, al tiempo que solicitaba un minuto de atención, sin embargo, la cerrazón fue unánime de los vecinos.
“¿No quieren que se revise el documento? ¿No quieren que estemos en diálogo? ¿No quieren que logremos mejores condiciones en el servicio?”, insistió el funcionario, buscando recuperar el control del acto. Pero la respuesta fue la misma: “¡No!” tras “¡No!”. Incluso cuando afirmó: “Vamos a defender el agua de Xoxtla. Xoxtla no le faltará el agua, se los aseguro”, el rechazo fue total.
El subsecretario, desesperado, preguntó: “¿Me van a dejar hablar?”, mientras una ola de gritos lo acallaba.
“No queremos más palabras, queremos agua”, reclamaron varios ciudadanos desde el micrófono comunitario. Otros exigieron que se anule cualquier intento de privatización o desvío del recurso a la capital poblana.
La queja
Los habitantes han denunciado la perforación de pozos clandestinos destinados a abastecer a Puebla capital, lo que ha provocado la baja en el nivel de agua en los pozos locales.
Organizaciones comunitarias de Xoxtla y pueblos vecinos han advertido que no permitirán la extracción de agua para intereses privados, aun cuando exista autorización de Conagua o del gobierno estatal.









