Los líderes de la sección 51 del SNTE se dedican a operar con jugosas ganancias millonarias que obtienen por acompañar en su proceso a los trabajadores de la educación que están ya por alcanzar su jubilación.
Lo grave aquí, es que la organización que se debe dedicar a defender los intereses de los trabajadores de la educación, desde diversas dirigencias de la Sección 51 del SNTE se ha dedicado a hacer negocio, porque por medios de algunos abogados dizque asesoran a los docentes denunciantes.
Ahora viene lo bueno, les cobran 50 mil pesos por cada amparo, cuando un amparo bien tramitado no rebasa los 5 mil pesos, es decir que les cobran 45 mil pesos de más, con el argumento que en menos de 6 meses ya obtuvieron el laudo favorable.
Por eso, los aproximados 300 maestros que han metido amparo para que los jubile, ante la negativa luego de haber cumplido hasta más de 40 años de servicio, reciben préstamos de parte de algunos fideicomisos del SNTE para que puedan tener liquidez y recurrir a los abogados coludidos con personajes de alto rango de la sección 51 del SNTE.
Resulta que, el dirigente gremial, Alfredo Gómez Palacios, utiliza el fondo de ahorro y les ofrece los prestamos para que paguen los 50 mil pesos, pero ya sabes con los irremediables réditos porque nada en esta vida es gratis.
Ahora, si hacemos cuentas, los aproximadamente 300 amparos por 50 mil pesos cada uno, que inclusive se recogieron a hurtadillas y dan la nada despreciable suma de 15 millones, más los que se sigan acumulando.
Y no hay que olvidar que, muchos de esos maestros de busca del retiro, han muerto en la espera de la tan ansiada jubilación.









