Club deportivo Ómada, entre cuotas altas y quejas en Lomas

El club deportivo Ómada, ubicado en Lomas de Angelópolis, una de las zonas de mayor plusvalía de Puebla, enfrenta fuertes críticas de sus socios luego de anunciar el cobro por el uso de un estacionamiento que, en realidad, no es más que un terreno baldío sin pavimento ni seguridad.
El aviso, difundido a través de redes y carteles en el inmueble, señala que a partir del 1 de agosto la empresa Parkimovil operará el acceso vehicular con tarifas que van desde 150 pesos mensuales para socios, hasta 15 pesos por tres horas para visitantes.
El problema, según los inconformes, es que el área en cuestión carece de cualquier infraestructura, iluminación o vigilancia que justifique el cobro.


“Es un terreno de tierra, sin cámaras, sin vigilancia. Lo único que hicieron fue poner un letrero y ahora quieren cobrar como si fuera un estacionamiento de primer nivel”, reprochó uno de los usuarios.
Las quejas no terminan ahí, de acuerdo con testimonios recabados por Mediatik Noticias, las instalaciones del club distan mucho de lo que prometen sus costos elevados: una membresía individual, de pareja o familiar cuesta 24 mil pesos por cinco años, mientras que la familiar extendida llega a 30 mil 500 pesos.


A eso se suma una mensualidad de 5 mil 800 pesos, cifra que supera incluso a clubes consolidados como el Alpha, donde el plan familiar ronda los 3 mil pesos mensuales y con servicios de calidad reconocida.
En contraste, Ómada solo ofrece una alberca pequeña, frecuentemente saturada y con problemas de limpieza; áreas deportivas limitadas y poco personal para atender la demanda creciente.


“Pagamos como si estuviéramos en un club de nivel internacional y nos dan servicio de tercera”, comentó una usuaria.
La situación ha generado suspicacias sobre la legalidad del cobro de estacionamiento. Vecinos de Lomas de Angelópolis y socios del club se preguntan si el Ayuntamiento de San Andrés Cholula otorgó los permisos correspondientes para operar un espacio que, a todas luces, no cumple con la normativa de uso de suelo ni con los requisitos básicos de seguridad.


El descontento se siente en redes sociales y en los pasillos del propio club, donde las críticas se acumulan: cuotas altas, instalaciones deficientes, y ahora un estacionamiento improvisado convertido en negocio.


Ómada, que llegó a Lomas con la promesa de ser un espacio deportivo de vanguardia, enfrenta hoy la presión de usuarios que exigen explicaciones claras y, sobre todo, un servicio a la altura de lo que pagan.