
El aroma del ponche, el pavo en el horno y la mesa puesta siguen siendo parte del ritual navideño en los hogares mexicanos, pero este año la tradición llega con un costo más elevado. Preparar la clásica cena de Navidad o Año Nuevo para una reunión de hasta 15 personas ya ronda los 17 mil 100 pesos, cifra que representa un incremento del 17 por ciento respecto a 2024, de acuerdo con un monitoreo de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
El gasto promedio equivale a 1,140 pesos por persona, una suma que obliga a muchas familias a planear con mayor cuidado cada compra y a priorizar lo indispensable, en un contexto donde los precios de alimentos y bebidas siguen presionando el presupuesto.
“Estas fechas son sinónimo de encuentro, pero también de un reto económico importante para los hogares. El aumento en los precios ha hecho que organizar la cena tradicional sea cada vez más complicado”, advirtió Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
De las botanas al brindis
El recuento de gastos muestra cómo cada detalle suma:
Las botanas y entradas —quesos, patés, aceitunas y frituras— absorben cerca de 1,750 pesos; el plato fuerte con pavo, pierna, bacalao, romeritos y guarniciones se lleva la mayor parte del presupuesto, con 7,150 pesos; las bebidas para el brindis y la convivencia —cerveza, sidra, tequila, refrescos, ponche e hielo— representan alrededor de 4,550 pesos.
A ello se agregan los postres, como el pastel y la ensalada de manzana, con 1,450 pesos, además de la decoración básica del hogar, que puede alcanzar los 1,200 pesos, sin olvidar el regalo del intercambio, cuyo valor suele oscilar entre 500 y 1,000 pesos.
Salir a cenar: un lujo que multiplica el gasto
Quienes optan por festejar fuera de casa se enfrentan a cuentas aún más elevadas. En hoteles de alta gama, las cenas de gala con música en vivo y menús especiales pueden costar entre 5,000 y 10,000 pesos por persona. En restaurantes y hoteles de categoría media, los paquetes van de 2,500 a 5,000 pesos, mientras que opciones más moderadas oscilan entre 1,200 y 1,800 pesos por comensal.
Esto significa que salir a celebrar puede resultar entre dos y cinco veces más caro que organizar la cena en casa.
Volver a lo esencial
Más allá de los números, la ANPEC subraya que festejar en casa sigue siendo la opción más accesible y sostenible, además de fortalecer la economía local, pues gran parte de las compras se realizan en tiendas de barrio, mercados y pequeños comercios.
“Celebrar en casa no solo protege el bolsillo, también impulsa al pequeño comercio, promueve un consumo responsable y refuerza la convivencia familiar, que es el verdadero sentido de estas fechas”, destacó Rivera.
En un diciembre marcado por precios al alza, la mesa navideña se mantiene como un símbolo de unión, aunque ahora exige más planeación, creatividad y prudencia. Porque, aun con la cuesta de fin de año, compartir el pan, el brindis y la compañía sigue siendo el mejor regalo para cerrar el 2025.













