El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, fomentó e incrementó hasta en un 500 % la migración ilegal desde Centroamérica, al otorgar visas de trabajo, tránsito libre, albergues.
Y ahora está cosechando la furia del país vecino, la inmigración debe ser en orden, sin caer en la ilegalidad, poner orden en territorio mexicano, a sabiendas que la migración procedente de estos países, su destino final es EE.UU.
Considero que las negociaciones deben ser de manera directa, entre presidentes y no segundos, el único responsable del castigo que quiere imponer al mercado mexicano es Andrés Manuel, los errores se pagan, pero también se confrontan.
Y ahora por la presión de Trump, México intensifique los controles migratorios para frenar la guerra arancelaria de Trump.









