A dos días de enfrentar la muerte, Melissa de origen mexicano

Después de casi 15 años de espera en el corredor de la muerte, por el trágico suceso de la muerte de su pequeña hija “MARIAH”, de tan solo dos años de edad, el castigo y ejecución en el estado de TEXAS se cumple este próximo miércoles 27 , para la mexicoamericana Melissa Lució madre de la niña.

Melissa Lucio, de origen mexicana , fue condenada a pena de muerte por el gobierno texano, supuestamente por golpes que le propinó a la menor, aunque su testimonio y declaraciones de sus otro hijos contradicen las acusaciones de la fiscalía, quiénes dicen que cayó de unas escaleras del departamento donde ellos vivían.

Los abogados sostienen que su hija de 2 años murió por las lesiones que sufrió de una caída por los 14 peldaños de una escalera empinada afuera del apartamento de la familia en Harlingen, ciudad del sur de Texas.

Su hijo de nombre John, como el resto de sus hermanos han declarado que su mamá no es una abusadora.

De concretarse la ejecución este próximo día miércoles , sería una muerte desvastadora, y exhibiéndo un sistema racista, ya que las pruebas que recaudó la fiscalía son endebles.

Se espera que la cámara de representantes persuadan a la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas y al gobernador Greg Abbott para que le concedan un aplazamiento o le conmuten la pena.

¿Quién es Melissa Lucio la condenada a muerte?
Melissa Lucio nació el 18 de julio de 1968 en Lubbock, Texas (EU), en el seno de una familia católica mexicana-estadounidense. Tiene 53 años, de acuerdo con información de la organización The Innocence Project.

Su vida fue una pesadilla desde niña, sus parientes mayores comenzaron a agredir y abusar sexualmente de Melissa desde que tenía 6 años.

Fue abusada sexualmente en repetidas ocasiones.

Se casó a los 16 años con la esperanza de escapar de su entorno abusivo.

En el momento del accidente de Mariah, Melissa tenía 12 hijos de entre 2 y 15 años y estaba embarazada de mellizos que finalmente daría a luz en prisión y tendría que dar en adopción.

Dios se apiade de su alma, y que la justicia no sea ciega.