Santiago y Freddy fueron secuestrados el pasado 11 de octubre de 2023 en el municipio de San Martín Texmelucan, presuntamente por dos elementos de la Guardia Nacional —uno en activo y otro retirado— quienes se hicieron pasar por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y habrían extorsionado a los familiares de las víctimas para exigir un rescate.
En entrevista, Miguel Barrueta, padre de uno de los jóvenes, denunció que, pese a la detención de Rogelio Sergio “N” y Luis Javier “N”, señalados como presuntos responsables, ambos podrían quedar en libertad. Ante esta situación, exigió que se haga justicia para las víctimas.
Barrueta señaló que solicitó la intervención del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, para que apoyara en la resolución del caso; sin embargo, afirmó no haber recibido respuesta por parte del mandatario estatal.
No obstante, informó que la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas ya da seguimiento al caso, con el objetivo de esclarecer posibles irregularidades ocurridas durante el proceso legal y judicial.
El denunciante también indicó que ha solicitado el respaldo de la Comisión de Derechos Humanos de Puebla, la Fiscalía General del Estado (FGE), el Consejo de la Judicatura y de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aunque no precisó si alguna de estas instancias ha emitido una respuesta favorable.
De acuerdo con su testimonio, el día de los hechos vecinos de la zona lograron someter a los presuntos secuestradores, quienes posteriormente fueron puestos a disposición de la Policía Municipal de San Martín Texmelucan y, más tarde, remitidos a las autoridades correspondientes. Tras su identificación, se confirmó que ambos sujetos pertenecían a las Fuerzas Armadas.
En el expediente del caso consta que la patrulla número 28098 de la Guardia Nacional escoltó a los implicados desde Texcoco, Estado de México, hasta San Martín Texmelucan. Asimismo, se integraron pruebas sobre el arsenal asegurado, el cual corresponde a armamento de uso exclusivo del Ejército Mexicano.
A pesar de estos elementos, el juez del Poder Judicial, Celestino Hernández Bones, absolvió a los dos imputados. Ante ello, la familia de las víctimas solicitó a la Fiscalía General del Estado de Puebla que interponga un recurso de apelación, pues temen que, al recuperar su libertad, los acusados puedan tomar represalias.









