Después de más de 24 horas de bloqueo en la autopista Puebla–Orizaba, los agricultores de la Alianza Agrícola Puebla–Veracruz–Tlaxcala finalmente se retiraron.
El conflicto se destrabó apenas unas horas después de que la presidenta municipal de Quecholac, Guadalupe Martínez, saliera públicamente —entre lágrimas y acompañada de su padre, Antonio Martínez, El Toñín— a afirmar que el problema no era de su competencia y a denunciar presuntas amenazas del secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala.
Sin embargo, horas más tarde, la misma alcaldesa llegó al punto del cierre para encabezar la negociación.
Con una pantalla gigante montada en una camioneta, proyectó un video del senador Ignacio Mier, quien aseguró que la nueva Ley General de Aguas Nacionales respetará los títulos de concesión y los volúmenes asignados a los productores, la principal exigencia de los manifestantes.
El bloqueo, instalado en el tramo Acatzingo–Ciudad Mendoza, dejó a cientos de automovilistas varados en ambos sentidos. A pesar de que inicialmente Martínez Gerardo insistió en que el conflicto no era responsabilidad del municipio, terminó dialogando por más de media hora con los agricultores para pedirles escuchar el mensaje del legislador.
Tras la proyección los productores decidieron retirarse y liberar la autopista, entre portar a Ignacio Mier, convocadas por la alcaldesa. El episodio dejó en evidencia el viraje de la presidenta municipal, quien pasó del rechazo a intervenir a encabezar la negociación que puso fin al cierre carretero.










