Al tiempo de deslindarse del accidente de helicóptero en Puebla, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, acusó a grupos neofascistas de ataques para vincularlo en la muerte de la gobernadora Marha Erika Alonso hidalgo y del senador Rafael Moreno Valle.
En su acostumbrada rueda de prensa matutina, López Obrador, lo calificó como grupos neofascistas a los que lo están acusando del accidente.
De esta manera, el Ejecutivo, aseveró que llegarán a la verdad del incidente.
“Nuestros adversarios y no con todos, son grupos neofascistas que están muy enojados, por el triunfo de nuestro movimiento y tratan de mancharnos, no lo van a lograr, al contrario”.
“Por eso abordo esto con toda transparencia, porque la mayoria de los mexicanos está muy consciente de lo que está sucediendo, y no es susceptible de manipulación”, dijo.
Afirmó que hizo un compromiso con la verdad y no se ocultarán las indagatorias del incidente donde perdieron la vida cinco personas, entre ellas la gobernadora y el senador.
“Tuve la oportunidad de hablar por teléfono con el papá del exgobernador Moreno Valle para expresarle mis condolencias e hice el compromiso de llevar a cabo una investigación, y no ocultar absolutamente nada sobre las causas de esta tragedia”.

-¿Por qué no asistió al homenaje luctuoso en Puebla?- cuestionó la prensa y respondió que decidió actuar con prudencia y no caer en ninguna provocación.
Y es que refirió que en redes sociales “un grupo muy mezquino” empezó a hablar de la responsabilidad del gobierno en el caso.
“Nunca actuaríamos en contra de nadie, jamás por cuestiones de principios e ideales, esto tiene que ver con nuestros adversarios y no con todos, son grupos neofascistas que están muy enojados por el triunfo de nuestro movimiento”, aseveró finalmente.









