—“Luego nos platica del 27”…
—“Sí, se los platico en el 28”.
Así, Alejandro Armenta respondió sonriente, y dejó el tema electoral para otro día.
En la mesa con periodistas, durante la comida Homenaje, Mole Poblano, hubo bromas y una charla que pasó del aeropuerto al campo, del Cablebús a Carlos Slim.
Del 2027 no soltó prenda, pero de sus proyectos habló largo.
Sin la rigidez de una conferencia, el gobernador explicó lo que quiere construir y las razones por las que no piensa detenerse.
También dejó ver dónde tiene tomada la decisión y dónde todavía necesita respuestas.
A volar
En Huejotzingo, su apuesta rebasa la terminal aérea.
Habló de hoteles, comercios y una carretera ampliada a cuatro carriles para acompañar el crecimiento del aeropuerto.
Dijo tener listos 400 millones de pesos para arrancar una primera etapa.
La conectividad ya tuvo un salto.
Desde junio se incorporaron 12 nuevas rutas, nueve nacionales y tres internacionales.
Ahora viene el desafío de convertir esos pasajeros en turistas que permanezcan más noches en Puebla, reveló.
Porque recibir visitantes sirve, pero conseguir que se queden significa más consumo, ocupación hotelera, trabajo y derrama económica.
Ese es el proyecto global que puso sobre la mesa.
El aeropuerto como puerta de entrada y su entorno como una zona de desarrollo.
Derecho sin parar
Con el Cablebús, el tono fue distinto.
Armenta sostuvo que se abrieron las puertas a los opositores y se escucharon sus planteamientos.
Desde su perspectiva, las explicaciones sobre los beneficios no cambiaron la postura de quienes rechazan la obra.
Cerrazón total de los detractores.
No anunció una pausa.
Describió un proyecto de movilidad que acercará zonas próximas a Canoa y La Resurrección con Mayorazgo.
Su decisión es seguir.
“Yo siempre mirando hacia adelante sin detenerme”, dijo.
Campo apoyo total
En el campo aseveró que es una de sus prioridades.
Y dio un ejemplo concreto, que es transformar el jitomate en pasta para que el productor deje de recibir cuatro pesos y obtenga más por su cosecha.
El planteamiento apunta a una vieja dificultad, quien cultiva suele quedarse con la menor parte del negocio.
Procesar el producto busca cambiar esa cuenta.
Slim
Y el tema esperado.
Para cerrar con broche de oro la charla y sin tapujos, tras preguntarle, explicó su postura sobre el polémico tema de la millonaria inversión inmobiliaria anunciada por Carlos Slim y Grupo Carso.
Rechazó que sus reservas sean políticas.
Dijo haber conversado con el empresario a quien ve con buenos ojos, pero insistió que cuatro hojas con trazos no le permiten conocer el proyecto completo.
Y sin detalles, tampoco puede darse por resuelto su beneficio para Puebla.
Mencionó por ejemplo el tema de abasto de agua, de cómo se abastecerá la zona, pregunta que requiere respuesta.
También la protección del patrimonio.
Planteó que la propuesta pase por las instancias correspondientes, incluido el INAH y los organismos internacionales vinculados con el Centro Histórico.
La inversión interesa, pero sus condiciones también cuentan.
En la mesa, Armenta defendió avanzar con sus obras y revisar con detalle la de Carso.
Para hablar del 27, dejó el 28.
La broma le permitió guardar las cartas electorales y seguir hablando de gobierno.
Por lo menos hasta ahora.
Tiempo al tiempo.









