En la celebración eucarística de este domingo, el arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, pidió por el eterno descanso de las personas fallecidas recientemente en el estado.
Sánchez Espinosa inició recordando a Maritza Cuevas Nava, una joven estudiante de la Preparatoria Regional Simón Bolívar en Atlixco. La adolescente perdió la vida tras caer de un puente en el bulevar Emiliano Zapata de dicho municipio. Aunque los servicios de emergencia acudieron al lugar para auxiliarla, lamentablemente falleció debido a las lesiones. Este caso está siendo investigado por la Fiscalía General del Estado (FGE) para determinar si se trató de un accidente, una agresión o un acto voluntario.
Asimismo, también oró por Juan Carlos Cuautle, un policía que fue asesinado el pasado 9 de enero en el municipio de Coronango. El oficial murió tras recibir un disparo en el tórax durante un enfrentamiento con civiles armados.
Por último, el arzobispo pidió por los paramédicos Yareli Morales y Adán Hernández, cuyos cuerpos fueron encontrados en un departamento en Tenancingo, Tlaxcala, tras haber sido reportados como desaparecidos el 27 de diciembre. Las autoridades informaron que los cuerpos estaban en estado de descomposición y que la posible causa de muerte fue una intoxicación, aunque las investigaciones continúan.
En tanto, monseñor Sánchez Espinosa recordó que este domingo se celebra el Bautismo del Señor, lo que marca el final de las festividades navideñas que comenzaron el pasado 25 de diciembre con el nacimiento de Jesús. En su mensaje, instó a los feligreses a reflexionar sobre la importancia de la fe y continuar con las celebraciones del tiempo ordinario dentro de la iglesia .









