Personal de Pemex y cuerpos de emergencia desplegaron un operativo para controlar una fuga de hidrocarburo detectada en la comunidad de El Ojite.
Una fuga de petróleo registrada en la comunidad de El Ojite, en el municipio de Venustiano Carranza, provocó la movilización de corporaciones de emergencia y personal especializado de Petróleos Mexicanos (Pemex), que trabaja para contener el derrame y reparar el ducto afectado.
El incidente fue reportado por habitantes de la zona, quienes observaron la presencia de hidrocarburo sobre una carretera y áreas cercanas. Tras recibir el aviso, elementos de Protección Civil acudieron al sitio para verificar la situación y coordinar las acciones de atención.
Durante la inspección, autoridades confirmaron que el crudo emergía desde el subsuelo debido a una fuga en una línea de conducción. Hasta el momento no se ha determinado la causa del daño en la infraestructura, por lo que las investigaciones continúan.
Las lluvias registradas en la Sierra Norte complicaron los trabajos de contención, ya que el agua favoreció el desplazamiento del hidrocarburo hacia otros puntos, ampliando el área afectada y obligando a reforzar las medidas de control.
En la zona se desplegó personal de Seguridad Física de Pemex, Protección Civil estatal y municipal, así como cuadrillas especializadas encargadas de realizar maniobras para detener la fuga y evitar mayores afectaciones.
Como parte del operativo fueron utilizadas barreras de contención y equipo especializado para la recuperación del hidrocarburo derramado. Además, se programó el ingreso de maquinaria para extraer el material acumulado y apoyar las labores de saneamiento.
Las autoridades informaron que hasta el cierre de los trabajos preliminares no se reportaban personas lesionadas ni fue necesario evacuar viviendas cercanas al punto de la fuga.
La vigilancia en el área se mantuvo de manera permanente mientras personal técnico efectuaba las reparaciones necesarias en el ducto para restablecer las condiciones de seguridad.
El caso generó preocupación entre habitantes de la región debido a los riesgos ambientales y de seguridad asociados al derrame de hidrocarburos, por lo que autoridades federales y estatales mantienen el monitoreo de la zona.
Las labores para controlar completamente la fuga continuaban este fin de semana, mientras Pemex realiza las evaluaciones correspondientes para determinar el origen del daño y cuantificar las afectaciones ocasionadas por el derrame.









