El municipio de Calpan vive una sacudida política luego de que el Cabildo en sesión extraordinaria destituyó al alcalde Vicente Sánchez Méndez. Los regidores lo acusan de opacidad total, mala administración y, sobre todo, de poner a su familia en la nómina municipal.
Afirmaron los regidores que con quórum suficiente —3/4 partes del Cabildo—, nombraron como presidente interino a Bertín Bermeo, quien a quien le dieron facultades para manejar las cuentas y los cheques del ayuntamiento.
Desde hace siete meses, los ediles pidieron la nómina para revisar el uso de recursos, pero la contralora, Reyna Marcos Flores, se negó a entregarla alegando que debía estar el alcalde presente.
Aunque Sánchez fue notificado y prometió acudir a la sesión, no se presentó, lo que motivó la destitución.

¿La lana?
En un comunicado de prensa señala que la deuda del ayuntamiento explotó de 1 millón a más de 7 millones en solo siete meses, un aumento del 641%. Y eso no es todo: presumen un desvío de más de 2 millones 300 mil pesos, razón por la cual no hay obra pública visible en el municipio.
Además, Sánchez habría usado el 82% del dinero del ramo 28 (gasto corriente) para nómina, mucho más del 50% que marca la ley. ¿La explicación? Crear plazas inútiles y meter a familiares en ellas: sobrinas, primos y hasta tíos trabajando en el DIF, Obras Públicas, Deportes y más.
Contralora en la mira
La contralora Reyna Marcos Flores, en la sesión de Cabildo extraordinaria, fue acusada de desacato por negarse a transparentar la información.
Ante esto, el Cabildo la destituyó y nombró a Rafael Cortez Mendoza como encargado de despacho.
El nuevo gobierno interino exige que Contraloría y Tesorería entreguen toda la información que han negado por meses, para que se haga justicia y se termine con la opacidad.









