Comida para llevar

Tal y como lo anunció el Gobierno del Estado, a partir de este lunes los restaurantes tendrán prohibido vender su comida dentro de sus establecimientos; todo será para llevar.

De acuerdo a lo pactado con la Secretaría de Gobernación, el compromiso es por un plazo de 15 días, y el objetivo; evitar que poblanos rompan el confinamiento, más de lo que ya se ha visto en las últimas dos semanas.

Antes de proceder a la clausura, David Méndez Márquez platicó con miembros de la APREPSAC y CANIRAC; para llegar a un acuerdo que permita contener contagios en la etapa más difícil del cocoronavirus.

Es un intento desesperado por “ahorcar a los necios” y reducirles las opciones de congregarse y provocar más casos positivos de COVID-19.

Ante la desobediencia que ya se vive en Puebla sobre el confinamiento, esta es una de las últimas medidas “rígidas” que buscarán las autoridades para evitar la conglomeración y reducir el número de contagios.

Para el sector restaurantero representa un pacto casi suicida, porque las cifras no son nada alentadoras.

Hasta el momento el 80% de los negocios que se dedican a vender comida se encuentran cerrados. Esto equivale a 400 negocios y pérdidas del 90%; por lo menos en la capital del Estado de Puebla.

Pasados los 15 días empezará el gran reto para sobrevivir a la crisis que se nos avecina.

En este panorama es muy importante recordar, que el segundo gran ingreso que tiene Puebla, después de las remesas; es justamente el turismo, en sus versiones ecológico y gastronómico.

Hoteles y restaurantes lanzarán una campaña agresiva para atraer turistas y una de las estrategias, será ofertar el dos por uno en habitaciones y platillos típicos de nuestra región.

Con esta disposición del gobierno del estado también comienza la carrera hacía una nueva manera de atraer turismo y negocios.

Nunca nada será igual después de la pandemia; eso es claro.