De Puebla a Tel Aviv: Óscar Gustavo Zúñiga, entre bombazos de Israel e Irán

“Lo primero que escuché al entrar a Tel Aviv fueron las sirenas. Íbamos en otra misión, pero la guerra nos alcanzó”, narró el periodista Óscar Gustavo Zúñiga, corresponsal de Radio Fórmula, al recordar su experiencia en Medio Oriente, durante la guerra de los 12 días entre Israel e Irán.
Formado en Puebla, Zúñiga tiene una trayectoria de tres décadas en medios locales y nacionales.
Comenzó en medios pequeños y pasó por El Heraldo de México en su edición poblana, colaboró con figuras como Javier López Díaz e Iván Mercado y hoy lleva 13 años en la Ciudad de México trabajando para Grupo Fórmula, donde ha logrado reconocimiento por su profesionalismo y cobertura de alto riesgo.
En la conversación con Mediatik Noticias, permitió adentrarse en lo vivido por el reportero mexicano durante su cobertura internacional más intensa hasta ahora.


Un periodista que salió de Puebla hace trece años, se forjó en la calle y hoy narró desde el frente mismo de los conflictos globales más importantes de lo que va del siglo.

Entre bunkers y bombazos
Grupo Fórmula y Oscar Zúñiga, fueron invitados a Israel por la embajada de ese país en México para recorrer la Franja de Gaza a un año y ocho meses del ataque terrorista del grupo Hamas en la fiesta Nova, donde murieron decenas de civiles.
Sin embargo, su llegada a Tel Aviv coincidió con el inicio de un conflicto aún mayor: el ataque iraní que desató la llamada por el mismo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como la “guerra de los 12 días”.
“Íbamos con otra expectativa, era una visita informativa. Al entrar a Tel Aviv comenzaron las sirenas y el conductor nos dijo que había que buscar refugio. Así nos dimos cuenta de que la guerra ya había comenzado”, relató.
Israel, acostumbrado a vivir en tensión, tiene un sistema de defensa civil que permite a los ciudadanos resguardarse en cuestión de segundos.
“Todos los edificios, casas, oficinas, tienen búnkers; es ley”, comenta Zúñiga, pero pese a las alertas, el periodista no se quedó oculto.
“El instinto periodístico te gana. No podía encerrarme sin ver qué pasaba afuera. Salí con mi celular y grabé cómo el Domo de Hierro interceptaba los misiles iraníes. Ver eso en vivo, sobre tu cabeza, es impresionante.”

Tel Aviv (Israel), 17/06/2025.- The Iron Dome, the Israeli air defense system, intercepts missiles fired from Iran, over Tel Aviv, Israel, 17 June 2025. Israel and Iran have been exchanging fire since Israel attacked Iran on 13 June 2025 as part of operation ‘Rising Lion’. EFE/EPA/ATEF SAFADI

Una vida bajo fuego
Durante la primera noche, el aeropuerto Ben Gurion cerró. Zúñiga y otros reporteros se quedaron atrapados en Israel, donde recorrieron la Franja de Gaza, la zona de la masacre de Nova, y la frontera con Líbano, bajo resguardo del ejército israelí.
“El riesgo era constante, pero veías cómo la gente seguía con su vida. Iban a trabajar, a la playa. No hay desabasto, no hay cortes de energía, es como si vivieran en un país en paz, aunque están en guerra desde hace décadas”, explicó.
También presenció el lado más devastador del conflicto: los misiles que lograron superar el Domo de Hierro impactaron edificios y dejaron muertos y heridos.
“Uno cayó a kilómetro y medio de donde yo estaba; el edificio se cimbró. Ahí sí sentí miedo”, admite.

-¿Y la ayuda humanitaria?
Uno de los aspectos que más le impactó fue ver con sus propios ojos que, contrario a lo que se difunde en redes sociales, Israel sí entrega ayuda humanitaria a la población palestina.
“Nos dijeron que, cuando reparten ayuda, Hamas la toma, la acapara y luego se la vende a su propia gente para financiarse. Por eso hacen bombardeos preventivos, para evitar que lleguen cuando hay distribución de ayuda”, sostuvo.
También compartió que la Organización de Naciones Unidas (ONU) participa en esa entrega humanitaria, desmintiendo la narrativa de que Israel bloquea por completo esos accesos.

Salir por tierra: la última misión
Al final, con la situación agravándose, la embajada israelí decidió evacuar a los periodistas por tierra hacia Jordania.
“Nos llevaron casi atravesando el desierto. Llegamos a la frontera jordana, donde gracias a la gestión diplomática obtuvimos las visas y cruzamos. Pensamos que ya estábamos a salvo, pero en la noche también sonaron sirenas.”
Eran misiles iraníes sobrevolando cielo jordano. “Nos explicaron que ahí suenan las alertas para que la gente esté atenta, en caso de que alguno caiga.”

Una experiencia transformadora
Óscar Gustavo Zúñiga resume así lo vivido:
“Fue una experiencia brutal, pero muy importante en mi carrera. Vi caer misiles, vi morir gente. Me enfrenté al miedo y al deber. Lo que pasa allá es muy diferente a lo que se cuenta aquí. Y te das cuenta que, incluso en guerra, hay más orden y respuesta que en países en paz.”