Del altar al poder: las luces y sombras de Víctor Sánchez en Puebla

Comedores para los pobres, reuniones con gobernadores, 226 templos dañados, 65 sacerdotes fallecidos durante la pandemia y expedientes de abuso clerical sin una rendición pública de cuentas forman parte de los 17 años de Víctor Sánchez Espinosa al frente de la Arquidiócesis de Puebla.

El arzobispo deja una Iglesia cercana a las comunidades y con una importante estructura de ayuda social, pero también cuestionada por sus silencios, su relación con el poder y sus posiciones contra el aborto y la diversidad sexual.

El lado más oscuro

Las denuncias por abuso sexual clerical dejaron el mayor pendiente de su administración.

Sánchez Espinosa prometió “cero tolerancia”, pero fue cuestionado por una investigación realizada en Oaxaca contra un sacerdote acusado de abusar de menores.

En Puebla se creó un Consejo Diocesano de Protección al Menor y algunos religiosos denunciados fueron separados temporalmente.
Sin embargo, la Arquidiócesis nunca presentó un informe público que aclarara el número de denuncias, sacerdotes investigados, sanciones impuestas o reparaciones para las víctimas.

Aborto y comunidad LGBT+

El arzobispo se opuso a la despenalización del aborto, el matrimonio igualitario y el reconocimiento legal de las infancias trans.

En 2021, el Conapred consideró discriminatorios algunos de sus comentarios sobre las parejas del mismo sexo y le pidió evitar expresiones que minimizaran sus derechos.

De estadio lleno a 330 parroquias

Benedicto XVI lo nombró arzobispo en febrero de 2009 y tomó posesión el 2 de abril ante aproximadamente 40 mil personas en el Estadio Cuauhtémoc.

Desde entonces recorrió las cerca de 330 parroquias de la Arquidiócesis, incluidas comunidades apartadas de la Sierra Norte, la Mixteca y el Valle de Serdán.

También convocó al Quinto Sínodo Diocesano, el primero en casi seis décadas, para revisar el funcionamiento de la Iglesia y actualizar el trabajo de sacerdotes, religiosas y laicos.

Más de 250 mil comidas

Una de sus principales cartas de presentación fueron los Comedores Palafox, creados en 2017 para apoyar a personas en situación de calle, adultos mayores, desempleados y familias vulnerables.

La red, respaldada por Cáritas y el Banco de Alimentos, reportó más de 250 mil comidas durante sus primeros cuatro años.

A esta labor se sumaron despensas, medicamentos y diferentes servicios para personas de escasos recursos.

El sismo que golpeó a la Iglesia

El terremoto del 19 de septiembre de 2017 dejó 226 templos afectados dentro de la Arquidiócesis.

Sánchez Espinosa recorrió las comunidades dañadas y participó en las gestiones con autoridades para rescatar arte sacro y rehabilitar iglesias.

Algunos trabajos tardaron años. En 2025 encabezó la reapertura del templo de Atzala, donde 11 personas murieron al desplomarse la cúpula durante un bautizo.

La pandemia y 65 sacerdotes muertos

El Covid-19 obligó a cerrar templos, limitar celebraciones y llevar las misas a las redes sociales.

El arzobispo respaldó las medidas sanitarias y pidió a empresarios proteger a sus trabajadores.

La emergencia también golpeó directamente al clero poblano: 65 sacerdotes fallecieron durante la pandemia.

La Iglesia sentada con el poder

Víctor Sánchez convivió con ocho titulares del gobierno estatal, desde Mario Marín hasta Alejandro Armenta.
Su relación más complicada fue con Rafael Moreno Valle, aunque con el tiempo logró convertirse en interlocutor de priistas, panistas y morenistas.

Su capacidad para reunir a políticos rivales fue vista como una fortaleza, pero también provocó críticas por la cercanía entre la Iglesia, los gobiernos y los grupos de poder.

Su salida

Víctor Sánchez también utilizó sus homilías para denunciar la inseguridad, las desapariciones, los feminicidios, la pobreza y los ataques contra periodistas, migrantes y sacerdotes.

Deja una Iglesia con mayor presencia social y territorial, pero con dudas pendientes sobre sus casos más delicados.

Jorge Carlos Patrón Wong tomará posesión como nuevo arzobispo el 19 de noviembre. Hasta entonces, Víctor Sánchez continuará como administrador apostólico.