La rectora destacó el nivel académico de la unidad, la calidad de sus posgrados, el trabajo de sus investigadores y su cercanía con la población a través del Bufete Jurídico.
Hablar de la Facultad de Derecho de la BUAP es hablar de una escuela con historia, tradición y un sello que la ha mantenido vigente por generaciones: la formación de profesionales del derecho con un alto nivel académico y con los pies puestos en las necesidades de la sociedad.
Ese fue el mensaje que compartió la rectora Lilia Cedillo Ramírez durante el Cuarto Informe de Labores de la directora saliente, Georgina Tenorio Martínez, donde reconoció el esfuerzo colectivo de docentes, investigadores, estudiantes y trabajadores que han colocado a esta unidad académica como una de las más sólidas de la universidad.
“Me da orgullo ver que esta Facultad de Derecho se caracteriza por un buen nivel académico”, expresó la rectora al destacar que sus programas de posgrado forman parte de los esquemas nacionales de calidad, un reconocimiento que requiere cumplir con estándares rigurosos y mantener un trabajo constante en investigación y formación especializada.
Cedillo también resaltó la presencia de académicos que integran el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, así como profesores que pertenecen a cuerpos académicos, cuentan con Perfil Prodep y forman parte del Padrón de Investigadores de la BUAP.
“Eso es producto del trabajo de todos ustedes”, señaló al reconocer que detrás de esos indicadores existe un equilibrio entre la enseñanza en las aulas, la generación de conocimiento y la gestión académica.
Pero la fortaleza de la Facultad de Derecho, dijo, no se queda únicamente dentro de los salones de clase. Su impacto también se refleja en el contacto directo con la población, principalmente a través del Bufete Jurídico, un espacio donde estudiantes y especialistas acercan orientación y acompañamiento legal a quienes más lo necesitan.
La rectora subrayó que esa conexión con la sociedad ha sido una de las características que han distinguido históricamente a la facultad, pues el conocimiento jurídico también tiene una responsabilidad social.
Durante la ceremonia, Lilia Cedillo tomó protesta a Alejandro Adrián Rebollar Mier como nuevo director de la Facultad de Derecho para el periodo 2026-2030, a quien expresó su respaldo para continuar fortaleciendo las áreas académicas, de investigación y extensión de la cultura.
Por su parte, el nuevo director agradeció la confianza depositada por la comunidad universitaria y planteó como uno de sus objetivos seguir posicionando a la facultad como un referente dentro de la BUAP, además de reforzar la preparación de los estudiantes para facilitar su llegada al ámbito laboral.
En su último informe de labores, Georgina Tenorio Martínez presentó los avances alcanzados durante su administración, entre ellos la creación de la Unidad de Género, la capacitación del personal, la actualización de programas de estudio, el fortalecimiento de las tutorías, la ampliación de opciones formativas y la consolidación de sus posgrados dentro del Sistema Nacional de Posgrados.
Con una nueva administración al frente y una comunidad que mantiene la mirada en la excelencia, la Facultad de Derecho inicia una nueva etapa con el reto de conservar su prestigio y seguir demostrando que las leyes también pueden ser una herramienta para acercar la universidad a la sociedad.










