La ruta 2000, Libertad Cuauhtémoc, 22 y Perimetral 3, son algunas de las rutas del transporte público que desaparecieron al quebrar por la crisis económica generada por la pandemia de covid-19.
Además, se calcula que al menos el 50 por ciento de las unidades no están circulando, luego de las medidas sanitarias que solo permiten cupo del 50 por ciento de la capacidad del transporte.
Así lo señaló en entrevista a Mediatik Noticias, Samuel Méndez Díaz, representante de la Asamblea Permanente del Transporte, quien afirmó que la plataforma para estar conectados a los servicios de seguridad no sirve.
Por lo tanto, han solicitado a las autoridades que las unidades sólo tengan cámaras de seguridad, sin conectarse a una plataforma, debido a que tiene un gran costo económico y no tiene ninguna utilidad.
Reconoció que ha bajado la inseguridad o asaltos a las unidades hasta en un 40 por ciento, gracias a los operativos de autoridades que han goleado a las bandas dedicadas al asalto a pasajeros.
Una de las propuestas para enfrentar la crisis es que la antigüedad máxima de los vehículos pase de 10 a 15 años, y que después de que rebasen la década se les pase una revista anual para ver las condiciones.
Además, señaló que se les obliga a comprar equipos caros de hasta 20 mil pesos que tengan transferencia remota de imágenes, pero tampoco funcionan, y la renta mensual de los datos de internet para el servicio es de por lo menos 500 pesos.
“La propuesta que se hace es que continuemos con los GPS, con botones de pánico, pero conectados a la empresa que presta el servicio y que las cámaras nada más sean de videograbación”, dijo.
El artículo 37 de la Ley del Transporte en Puebla, señala que deben estar conectados a los sistemas de seguridad pública, pero siempre y cuando los sistemas funcionen.
Pero aseguró que los mecanismos de seguridad como el DERI y C5 dijeron que no podrían soportar la conexión, al no tener recursos materiales, ni humanos para la vigilancia de más de 17 mil unidades de transporte público.
Detalló que ese equipo de cámaras costaría alrededor de 7 mil 500 pesos, mientras que el que tiene conexión supera los 20 mil pesos, el cual es incosteable en estos tiempos de crisis.
“Hasta con tarjeta podemos pagar, sería mejor que un sistema que cuesta además 400 pesos mensuales de datos para contar con elementos que no funcionan, lo peor es eso, que no sirven”, dijo.








