Diódoro Carrasco Altamirano, secretario General de Gobierno, descartó que se pueda presentar un vacío de poder tras la salida de Víctor Carrancá Bourguett de la Fiscalía General del Estado y la designación del nuevo fiscal.
No obstante, consideró necesaria la reforma a la Ley Orgánica de la Fiscalía, para así quien quedará al frente de la institución de impartición de justicia.
Al trascender en forma mediática, y aun no confirmado por el encargado de la política interior, Diodoro Carrasco, pese a los cuestionamientos, de que Gustavo Huerta Yedra, Fiscal Metropolitano, así como su esposa Alejandra Flores, directora de coordinación de Unidades de Investigació; Arturo Martínez Bermúdez, Fiscal de Tehuacán; Jaime Huerta Ramos, Fiscal Regional y el Fiscal de Investigación de Secuestros y Delitos de Alto Impacto, Fernando Rosales Solís, presentaron su renuncia, sólo se limitó a sostener que es prematuro saber quién va a sustituir a Carrancá Bourget.
“Una vez que se resuelva jurídicamente en el Congreso, la votación y discusión de la iniciativa de reforma de la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado, empezará un procedimiento de carácter administrativo interno, que seguramente se conocerá en esta misma tarde”.
La designación, dijo Carrasco Altamirano, se establecerá cuando el procedimiento haya sido aprobado por el Congreso del Estado, para que cuando la ausencia del fiscal rebase 30 días, se pueda designar un fiscal por parte de la propia Fiscalía, que será el sustituto, y después tomarán decisiones administrativas, en función de esta nueva etapa.
Ante la renuncia de los colaboradores cercanos a Víctor Carrancá, el secretario de Estado, dijo que no tiene que haber ningún vacío o retraso en el trabajo, ya que una vez avalado por el Congreso del Estado, la persona que sea designada hará una revisión y valoración para determinar en base a las instrucciones legales, quienes tienen el perfil para ser designados.









