El sueño de los vendedores ambulantes será una pesadilla

Aunque desde la Secretaría General de Gobierno (SGG) del ayuntamiento de la ciudad de Puebla presumen el operativo desplegado para controlar el comercio informal, el tema de fondo son las grandes organizaciones.

Resulta que los únicos afectados son los vendedores ambulantes adscritos a la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre y los de Antorcha Campesina.

Ambas agrupaciones son aguerridas y defensoras de sus espacios, entonces ¿qué pasó?, es simple, por ahora se mantienen en un “estira y afloja”, mientras la autoridad presume en Centro Histórico limpio de comerciantes informales.

Desde la oficina de Franco Rodríguez Álvarez irradian triunfo, aunque tienen una gran preocupación y es que la bomba puede estallar pronto y que los informales regresen a los espacios de los que fueron corridos.

Con Antorcha Campesina no tienen problemas, porque saben que pueden negociar con ellos para los tiempos electorales que arrancan el próximo año y que, como siempre, les pueden dar candidaturas a todos los niveles.

Por eso ya les preparan un ajedrez de regidurías, ayuntamientos, además de diputaciones locales y federales, con lo que los pueden mantener tranquilos, como ha sucedido en la historia política del Estado de Puebla.

Con la UPVA 28 de Octubre es diferente y más complicado, porque la agrupación liderada por el histórico Rubén Sarabia Sánchez, alias Simitrio, no busca cargos públicos ni prebendas políticas.sam

Por eso, no crean que Franco es un gran negociador y prueba de ello es que, en la parte norte de la zona monumental, desde la 14 Oriente-Poniente todas las organizaciones del comercio informal se mantienen en las calles, con sus puestos, con sus líderes, con sus cuotas y con los mismos patrones.

Todo sigue igual a excepción de la ausencia de la UPVA 28 de Octubre y de Antorcha Campesina, con la que, si negocian, solamente quedará fuera la agrupación con sede en el mercado Hidalgo. Ese es el espeluznante juego de Franco.