La explosión ocurrida la semana pasada en un inmueble utilizado para el almacenamiento ilegal de gas LP en Tepeaca llevó a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) a detectar otros cuatro predios que presuntamente operaban bajo el mismo esquema delictivo. Como parte de las acciones emprendidas tras el hecho, también fueron relevados los mandos de la Policía Estatal destacados en ese municipio.
El secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, explicó que la decisión de sustituir a los responsables policiales obedeció a presuntas omisiones que habrían facilitado la permanencia de grupos dedicados al huachicol y al llamado huachigas en la región.
Detalló que las investigaciones iniciadas después del estallido permitieron ubicar varios patios donde aparentemente eran almacenados contenedores con gas y combustible de procedencia ilegal. Actualmente, dijo, se realizan las gestiones necesarias ante la Fiscalía General del Estado para obtener las órdenes de cateo que permitan intervenir dichos espacios.
“Detectamos cuatro patios donde había al interior salchichas; estamos trabajando ahorita en las órdenes de cateo para realizar las acciones operativas correspondientes”, declaró.
Para el funcionario, lo sucedido en Tepeaca dejó en evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos de inspección y vigilancia sobre este tipo de instalaciones clandestinas, así como revisar el marco normativo vigente.
En ese sentido, consideró indispensable ampliar las facultades de las áreas de Protección Civil para que puedan realizar verificaciones periódicas en centros de almacenamiento y distribución de combustibles, con el propósito de reducir riesgos para la población.
Sánchez González señaló que, aunque existen procedimientos para supervisar este tipo de establecimientos, éstos no siempre se ejecutan de manera eficaz o carecen del seguimiento necesario.
Añadió que el tema fue abordado en las mesas de seguridad e inteligencia, donde se identificó la necesidad de fortalecer la coordinación entre las distintas instancias involucradas. Incluso, indicó que en otras entidades del país las autoridades de Protección Civil tienen una participación más activa en este tipo de revisiones.
Asimismo, confirmó que el sitio donde ocurrió la explosión funcionaba de manera irregular y se encontraba a aproximadamente un kilómetro de un ducto, circunstancia que incrementaba el riesgo de una emergencia de mayores dimensiones.
Ante este escenario, anunció la integración de un grupo de trabajo conformado por autoridades estatales, federales y Petróleos Mexicanos (Pemex) para intensificar las acciones contra el robo de hidrocarburos y el almacenamiento ilegal de combustibles.
Finalmente, reconoció que estas prácticas ilícitas se han vuelto recurrentes en algunas zonas de Tepeaca, por lo que llamó a la población a reportar cualquier actividad sospechosa al 911 para evitar tragedias que comprometan la seguridad de las comunidades.









