Incia Hackathon LATAM 2026, donde estudiantes de distintas universidades desarrollarán soluciones tecnológicas para uno de los mayores desafíos ambientales.
¿Puede la computación cuántica ayudar a resolver la escasez de agua o reducir la contaminación de los ríos? Esa es la apuesta del Hackathon LATAM 2026: Quantum Computing for Water Challenges, que arrancó este lunes en la BUAP con la participación de 75 jóvenes provenientes de distintas instituciones de educación superior.
Durante tres días, el Complejo Cultural Universitario se convertirá en un laboratorio de ideas donde 15 equipos trabajarán contrarreloj para diseñar propuestas que respondan a algunos de los problemas hídricos más importantes de América Latina, utilizando herramientas de una tecnología que apenas comienza a abrirse paso fuera de los laboratorios: la computación cuántica.
El encuentro cuenta con el respaldo del Open Quantum Institute (OQI), iniciativa impulsada por el CERN, considerado uno de los centros de investigación científica más importantes del mundo, y busca demostrar que la innovación también puede ponerse al servicio de los retos ambientales y sociales.
Llegar a esta etapa no fue sencillo. Más de 300 estudiantes se registraron en la convocatoria, participaron en un proceso de capacitación y sólo 75 lograron avanzar a la fase final gracias a su desempeño y conocimientos.
Además de competir, los participantes tendrán la oportunidad de trabajar junto a investigadores y especialistas de instituciones como la BUAP, la UNAM, el Tecnológico de Monterrey, la Universidad de Monterrey, el CICESE y el propio Open Quantum Institute, quienes fungirán como mentores y jueces durante el desarrollo del hackathon.
En la inauguración, David Pinto Avendaño, director de Innovación y Transferencia de Conocimiento de la BUAP, destacó que este tipo de encuentros acercan a los estudiantes a tecnologías que marcarán el futuro y, al mismo tiempo, los invitan a pensar en soluciones para problemas que ya afectan a millones de personas.
Más que una competencia, el hackathon busca demostrar que las universidades pueden convertirse en espacios donde las ideas pasan del salón de clases a proyectos con impacto real. En esta ocasión, el desafío tiene un objetivo claro: encontrar nuevas formas de cuidar el agua utilizando una de las tecnologías más prometedoras del siglo XXI.
Con este evento, Puebla se coloca durante tres días en el mapa latinoamericano de la innovación, reuniendo a jóvenes que comparten una misma misión: demostrar que el conocimiento también puede convertirse en una herramienta para cambiar la realidad.










