La 46 no se expropia

La expropiación de la 46 Poniente quedó fuera del tablero, zona conocida desde hace décadas donde se vende o encuentran piezas robadas de automóviles en la ciudad de Puebla.

El gobierno municipal de Puebla cerró definitivamente esa puerta y optó por una ruta distinta: ordenar el comercio, fortalecer la legalidad y atacar la venta de autopartes robadas sin estigmatizar a quienes trabajan de forma regular en la zona.

A cuatro años de que el tema se colocara en la agenda pública durante la administración del entonces gobernador Luis Miguel Barbosa, el secretario de Gobernación municipal, Franco Rodríguez Álvarez, confirmó que la actual administración no retomará ese planteamiento.

Desde el Ayuntamiento, explicó, se reconoce que la 46 Poniente es un corredor comercial donde la mayoría de los establecimientos cuenta con permisos o se encuentra en proceso de regularización, una realidad que contrasta con la imagen de ilegalidad que por años se ha construido alrededor del lugar.

El funcionario señaló que el fenómeno de las autopartes robadas ya no responde a esquemas tradicionales.

Hoy, dijo, la operación se mueve principalmente a través de redes sociales y plataformas digitales, lo que ha convertido a algunos puntos físicos únicamente en espacios de entrega, no de almacenamiento ni distribución.

En ese contexto, aclaró que no se tiene detectada la existencia de bodegas clandestinas en la zona, aunque reconoció que la 46 Poniente ha sido utilizada en casos específicos como punto de encuentro para transacciones ilícitas.

Rodríguez Álvarez sostuvo que la estrategia municipal busca seguir empujando la migración hacia la venta de piezas de origen lícito, reforzar el ordenamiento comercial y coordinar acciones con otras instancias de gobierno para frenar el mercado ilegal.

La apuesta, reiteró, no es la expropiación ni la criminalización generalizada, sino el control, la legalidad y la recuperación de un corredor comercial que, aseguró, ha cambiado en los últimos años.