La contingencia que fue anunciada

Aún no amanecía cuando cientos de personas tuvieron que evacuar sus hogares, una nube de gas LP cubrió los alrededores del camino a Tlaltepango, dañando las colonias Jorge Murad, Villa Frontera, así como la Central de Abasto y alcanzó al Hospital General del Norte.

Desconcertados y pese a la lluvia los ciudadanos, algunos en pijama, con bebés y niños en brazos y hasta sus mascotas desalojaban cómo podían la zona pues la nube de gas se encontraba a nivel de piso y se elevaba a más de 10 metros de altura que no dejaba ver lo que había delante suyo.

Algunos más curiosos se acercaban y reprochaban que ellos ya habían dado cuenta a las autoridades desde dos años antes sobre la ordeña de ductos por parte de huachicoleros en la zona, “hemos llamado a Pemex, policía municipal y estatal y nadie nos hizo caso”, afirmó una señora quien prefirió omitir su nombre y quien desconcertada lamentó que las autoridades no den respuesta al grave problema que afectó a cientos de familias.

Al lugar arribaron funcionarios municipales, como el de gobernación municipal, José Ventura Rodríguez Verdín, Manuel Alonso García y el director de Protección Civil, Gustavo Ariza Salvatori, quienes desde primeras horas empezaron a apoyar a los ciudadanos.

En un principio la evacuación se dio en las zonas aledañas al ducto hasta la Central de Abasto; asimismo, se irrumpieron las actividades comerciales y escolares.

Más de mil 800 personas fueron desalojadas de sus hogares desde antes de las 06:00 horas, mientras que algunos atendieron la recomendación, muchos otros no quisieron abandonar sus hogares, por el temor a la rapiña.

En este sentido, Alonso García, titular de la SSPTM, indicó que se desplegaron 120 elementos municipales que se encargaron de vigilar las casas de los ciudadanos.

Fue al rededor de las 06:45 de la mañana cuando se logró cerrar las válvulas de los ductos para que se pudiera iniciar con las labores de controlar la fuga.

El tiempo transcurrió y llegó el alcalde Luis Banck Serrato, quien estuvo al pendiente de todas las acciones emprendidas a tiempo que daba informes a los medios de comunicación, en entrevistas, solicitó a los ciudadanos el desalojo del área y prudencia para que ningún ciudadano se expusiera.

“Encontramos una broca y herramienta en la zona, se ve que buscaban gasolina y encontraron gas”, dijo.

Al preguntarle sobre el reporte ciudadano donde afirmaban que desde hace dos años ya tenían reporte, el edil justificó que el Ejército ha logrado frustrar algunos intentos de ordeña y otros como este no, pero se comprometió a continuar colaborando con las autoridades federales.

Elementos de protección civil municipal regaban agua para tratar de disipar el gas LP, si bien la lluvia ayudo a que la nube se dispersara un poco se necesitó el apoyo de pipas de agua para lograr que se mantuviera controlado.

Fueron horas de trabajo para Protección Civil, así como personal de Petróleos Mexicanos (Pemex), pero al filo de las 8 de la mañana el riesgo disminuyó a mil metros a la redonda, por lo que no hubo necesidad de evacuar el hospital general del norte.

Minuto a minuto se hacían pruebas de toxicidad y explosividad, para darle certeza a los ciudadanos y seguridad de que en el momento que regresaran a sus hogares el peligro se haya descartado.

Fue alrededor de las 10 de la mañana cuando se logró una limpieza de la zona, por lo que se abrió la circulación en el camino a Tlaltepango y el riesgo se descartó.

Si bien está situación no pasó de una contingencia, desafortunadamente el robo de hidrocarburos ha dañado severamente al estado de Puebla, donde al cuestionar a los titulares de seguridad municipal y estatal estos se lavan las manos diciendo que es competencia federal el delito, sin embargo esto pudo haber terminado en una tragedia.