
La familia de Cecilia Monzón, abogada y activista por los derechos de las mujeres, afirmó que el proceso judicial en su caso está lejos de haber concluido, pese a la reciente sentencia contra Javier López Zavala por el delito de violencia familiar.
El pasado 31 de mayo, el Tribunal de Enjuiciamiento del Poder Judicial del Estado de Puebla condenó al exfuncionario a seis años de prisión por agresiones previas al feminicidio de Monzón, ocurrido el 21 de mayo de 2022 en San Pedro Cholula.
La familia consideró el fallo como un avance importante, pero insuficiente, y advirtió que aún está pendiente la resolución del juicio por feminicidio, donde López Zavala está acusado como autor intelectual.
“Este fallo representa un avance significativo, aunque lamentamos que no se haya considerado la violencia de género como agravante. Estamos evaluando una posible apelación”, señaló la familia en un comunicado emitido el 2 de junio.
Denuncia reconocida… tres años después
Cecilia Monzón había denunciado públicamente la violencia que sufría por parte de López Zavala, su expareja y padre de su hijo. El sistema judicial, sin embargo, no actuó con la debida diligencia y hoy, a tres años del crimen, apenas se reconoce jurídicamente el abuso que sufrió en vida.
La familia señaló que esta sentencia valida lo que Cecilia denunció en múltiples ocasiones y visibiliza “la impunidad estructural” que enfrentan las mujeres en México. “Reconoce legalmente su lucha, pero la justicia aún no termina”, expresaron.
Feminicidio: la causa principal sigue abierta
La sentencia por violencia familiar no cierra el caso. Actualmente continúan las audiencias del juicio por feminicidio, delito por el que se exige una pena máxima de 60 años de prisión.
El proceso involucra también a otros implicados, pero López Zavala es considerado el principal autor intelectual.
El asesinato de Monzón generó indignación nacional por el perfil político del acusado, quien fue secretario de Gobernación, diputado federal y candidato a la gubernatura. Colectivos feministas, organizaciones civiles y autoridades como el Consulado de España —país del que Cecilia también era ciudadana— han seguido de cerca el caso.
Reformas e impacto social
El crimen de Cecilia impulsó reformas legales, entre ellas la llamada Ley Monzón, aprobada en el Congreso de Puebla, que impide a feminicidas conservar la patria potestad de sus hijas e hijos. Sin embargo, su familia ha subrayado que ninguna ley es suficiente sin justicia efectiva.
“El veredicto honra su memoria y establece un precedente para que las víctimas de violencia familiar sean escuchadas y protegidas, pero el sistema judicial aún tiene una deuda pendiente: castigar su feminicidio con todo el peso de la ley”, concluye el pronunciamiento.
JusticiaParaCeciliaMonzón
Con una sentencia firme por violencia familiar y el juicio por feminicidio en curso, el caso Monzón sigue siendo emblemático para el sistema judicial poblano.
La familia exige no solo una condena ejemplar, sino un mensaje claro de que ninguna mujer que denuncie violencia quedará desprotegida.








