La IA llega al salón: BUAP va por mil profes capacitados

La Inteligencia Artificial ya está en las tareas, trabajos y proyectos de los estudiantes, así que la BUAP decidió preparar también a quienes están del otro lado del salón: sus profesores.

La universidad concluyó el Diplomado en Inteligencia Artificial y Transformación Docente, una capacitación de 120 horas que busca enseñar a los académicos no solamente a utilizar estas herramientas, sino a incorporarlas de manera responsable en sus clases.

Y la apuesta es grande: la meta es formar a mil Docentes GuIA en un año.

El programa fue desarrollado por la Agencia de Inteligencia Artificial y Ética Algorítmica y avalado por la Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico de la BUAP.

La capacitación incluyó cuatro microcredenciales: Evolución de la Inteligencia Artificial, GuIA Docente, Transformación de Evaluación y Bienestar y Desarrollo.

La idea parte de una realidad que ya enfrentan los profesores: sus alumnos utilizan IA para investigar, hacer tareas, generar textos y desarrollar diferentes actividades académicas.

Por ello, el diplomado plantea cambiar también la manera de diseñar las clases y, sobre todo, de evaluar los trabajos cuando existe Inteligencia Artificial de por medio.

¿Qué es un Docente GuIA?

La BUAP creó este perfil para profesores que puedan combinar conocimientos de IA con pedagogía, pensamiento crítico, evaluación, responsabilidad ética y desarrollo humano.

No se trata simplemente de aprender a usar una plataforma.

Un Docente GuIA deberá ayudar a sus estudiantes a saber cuándo utilizar Inteligencia Artificial, cuándo poner en duda lo que responde y, algo igual de importante, cuándo es mejor no recurrir a ella.

Los primeros resultados del diplomado muestran cambios importantes.

Antes de la capacitación, el nivel de los profesores para diseñar actividades con IA era de 50 por ciento; al terminar llegó a 91.7 por ciento.
En cuanto a contar con criterios para evaluar trabajos realizados con ayuda de Inteligencia Artificial, el indicador brincó de 33.4 a 83.4 por ciento.

El dato más llamativo está en el pensamiento crítico.

La capacidad de los profesores para orientar a sus alumnos en el análisis de contenidos generados por IA pasó de 33.3 a 100 por ciento.
Además, 83.3 por ciento reportó que sus estudiantes ya verifican datos, comparan fuentes y buscan posibles errores en la información generada por estas herramientas.

Así, mientras la Inteligencia Artificial sigue ganando terreno entre los universitarios, la BUAP apuesta por preparar a sus profesores para que la tecnología se convierta en una herramienta de aprendizaje y no simplemente en una máquina para resolver tareas.