La última foto de la 2 de Octubre de la BUAP

802 alumnos de la cierran una etapa en la BUAP. Entre abrazos, lágrimas, selfies y planes para el futuro, la generación 2023-2026 recibió un mensaje de Lilia Cedillo: sentirse orgullosos de haber llegado hasta la meta.

Hubo quienes llegaron con toga impecable y quienes pasaron los minutos previos buscando a sus amigos para la foto del recuerdo. Algunos corrían de un lado a otro para encontrar a sus familiares entre las butacas del Auditorio del Complejo Cultural Universitario. Otros simplemente trataban de asimilar que después de tres años, la preparatoria había terminado.

Así transcurrió la graduación de 802 alumnos de la Preparatoria 2 de Octubre de 1968 de la BUAP, una generación que este año cerró una etapa marcada por exámenes, tareas, actividades deportivas, nuevos amigos y decisiones que comenzarán a definir su futuro.

Los teléfonos celulares se convirtieron en protagonistas de la jornada. Selfies con compañeros, fotografías familiares y videos para redes sociales acompañaron cada momento de una ceremonia que para muchos significó la última vez que coincidieron con quienes compartieron salón durante tres años.

En medio de la celebración apareció el mensaje de la rectora Lilia Cedillo Ramírez, quien recordó a los jóvenes que no cualquiera logra entrar a una de las preparatorias con mayor demanda de la universidad.

“Deben sentirse muy orgullosos”, expresó al señalar que haber obtenido un lugar y concluir sus estudios ya los convierte en triunfadores.
El comentario encontró eco entre una generación que ahora se prepara para enfrentar un nuevo reto: la universidad. Mientras algunos ya tienen definida la carrera que estudiarán, otros aún analizan opciones, pero todos comparten la misma sensación de estar cerrando uno de los capítulos más importantes de su adolescencia.

Cedillo también reconoció a los profesores, a quienes agradeció la vocación y el esfuerzo invertido para acompañar a estudiantes que, como ella misma señaló, atraviesan una etapa compleja, llena de cambios y descubrimientos.

La directora de la preparatoria, Irma García Ortega, destacó el desempeño académico y deportivo de los egresados, además de agradecer el trabajo realizado por docentes, personal administrativo y de apoyo.

Pero más allá de los discursos, el momento más esperado llegó cuando comenzaron a nombrar a los graduados. Los aplausos se mezclaron con gritos de emoción desde las butacas, mientras padres y madres intentaban capturar con sus celulares el instante exacto en que sus hijos recibían el reconocimiento por tres años de esfuerzo.

Al final, el protocolo quedó atrás. Lo que siguió fueron abrazos, fotografías grupales y promesas de no perder contacto. Porque para los 802 estudiantes que egresaron de la 2 de Octubre, la graduación no sólo marcó el fin de la preparatoria; también fue el último gran recuerdo compartido antes de que cada uno emprenda su propio camino.