Este domingo 3 de noviembre, “la marcha de las Putas” en Puebla cumplió su 14va edición reuniendo a decenas de mujeres y colectivos feministas en el primer cuadro de la ciudad para exigir justicia por los casos de feminicidio y otros delitos, como el de desaparición.
El punto de reunión, fue a las 11:30 horas en el reloj de “El Gallito” sobre el Paseo Bravo. Minutos previos a la caminata algunas integrantes con peluca, y vestimenta negra, emitieron un comunicado donde destacaron que en los últimos seis años se han registrado 341 feminicidios en Puebla. El lema de este año fue: “Las mujeres que asesinaste no morirán”.
Esta edición de la marcha también incluyó la participación de trabajadoras sexuales, abogando por el reconocimiento de sus derechos laborales y la dignificación de su trabajo. “Ahora que estamos juntas, ahora que si nos ven”.
Durante el recorrido se pudo observar a mujeres de todas las edades portando pancartas y emitiendo consignas para visualizar las demandas de justicia.”¡Vivas se las llevaron!, ¡Vivas las queremos!”

La manifestación culminó en el zócalo de Puebla, donde se colocaron las imágenes de las víctimas de muerte y desaparición sobre la plazuela principal. Ahí se pudo ver a Rocío Limón, madre de Paulina Camargo, la joven de 19 años que fue reportada como desaparecida en 2015, con cuatro meses de embarazo.
Asimismo, las participantes abrieron un espacio para expresar sus vivencias y sentimientos a través de expresiones artísticas, como el canto.
El origen de la “marcha de las Putas”, se remonta a Canadá, el 3 de abril de 2011, cuando fue la primera movilización con este nombre, misma que buscaba una respuesta a la violencia de género y la violación de derechos a la mujer.









