Victor Carreon
Los integrantes del Cabildo de Acatlán de Osorio, rechazaron cualquier vínculo con Los Rojos y aseguraron que las declaraciones de Guadalupe Lucero Bárcenas los pusieron en riesgo; ya solicitaron protección ante la Fiscalía.
“Me dijeron que voy a terminar ejecutada”, fue la frase rompió el silencio de la conferencia de prensa y marcó el tono del mensaje que los regidores y el síndico de Acatlán de Osorio llevaron hasta la ciudad de Puebla.
Ya no hablaron primero de política ni de la revocación de mandato; hablaron de miedo.
Frente a los medios de comunicación, los integrantes del Cabildo aseguraron que las declaraciones de la presidenta municipal, Guadalupe Lucero Bárcenas, en las que vinculó el conflicto que vive el municipio con el grupo criminal Los Rojos, terminaron por colocarlos en una situación de vulnerabilidad.
El peligro
La regidora Maricruz Rayón Aza fue la primera en tomar la palabra. Con visible molestia, negó cualquier relación con la delincuencia organizada y afirmó que nunca imaginaron que las diferencias políticas terminarían convirtiéndose en un problema de seguridad.
Recordó que desde el inicio de la administración ha denunciado presuntas irregularidades en el Ayuntamiento, entre ellas sobrecostos de obras, falta de transparencia y decisiones aprobadas sin entregar información al Cabildo.
Aseguró que, conforme avanzaron esas denuncias, comenzaron las amenazas.
“Me han dicho que me van a vigilar, que voy a terminar ejecutada”, relató, al confirmar que presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado y solicitó protección para ella y su familia.
La regidora lamentó que, mientras la alcaldesa recibió respaldo institucional tras denunciar amenazas en su contra, los integrantes del Cabildo han tenido que enfrentar solos la situación, pese a que también aseguran estar en riesgo.
Las protestas
Después intervino el regidor Luis Escamilla González, quien sostuvo que el conflicto no nació con las marchas ciudadanas, sino desde el arranque de la administración, cuando, afirmó, la presidenta municipal comenzó a concentrar las decisiones del gobierno y a limitar la participación del Cabildo.
Dijo que esa inconformidad terminó por traducirse en la solicitud de revocación de mandato presentada por la mayoría de los regidores.
Escamilla rechazó que el plantón instalado frente a la Presidencia Municipal sea organizado por los integrantes del Ayuntamiento y aseguró que se trata de una movilización impulsada por ciudadanos inconformes con el gobierno municipal.
Incluso afirmó que, si el Congreso del Estado considera necesaria la integración de un Concejo Municipal para devolver la estabilidad a Acatlán, los regidores no se opondrán.
El síndico David Fernando Chico Roscón cerró la conferencia asegurando que él también ha recibido amenazas y responsabilizó directamente a Guadalupe Lucero Bárcenas de cualquier agresión que pudiera sufrir él o cualquiera de los integrantes del Cabildo.
También acusó que durante las reuniones con funcionarios de la Secretaría de Gobernación estatal se les pidió intervenir para retirar el plantón ciudadano, pese a insistir en que ese movimiento no es encabezado por los regidores.
La pelea
La confrontación política en Acatlán de Osorio se mantiene desde hace varias semanas, luego de que la mayoría del Cabildo promoviera la revocación del mandato de la alcaldesa por presuntas irregularidades administrativas y problemas de gobernabilidad. En respuesta, Guadalupe Lucero Bárcenas denunció públicamente amenazas atribuidas a Pedro Flores Romero, alias “El Peye”, identificado por autoridades como presunto líder regional de Los Rojos.
Ahora, los regidores sostienen que esas declaraciones los expusieron innecesariamente y que el conflicto dejó de ser únicamente político. Aseguran que hoy, además de disputar el rumbo del Ayuntamiento, también luchan por garantizar su propia seguridad.











