¿A dónde van los desaparecidos?, busca en el agua y en los matorrales; ¿Y por qué es que se desaparecen?, Porque no todos somos iguales; ¿Y cuándo vuelve el desaparecido?,Cada vez que los trae el pensamiento; ¿Cómo se le habla al desaparecido? Con la emoción apretando por dentro.
Rubén Blades
Una vida sin vida es lo que viven miles de familias en México, un mismo patrón las une la desaparición forzada. Un día como cualquiera vieron a sus familiares cruzar el umbral de la puerta de su casa, para no volver, este es el infierno que viven miles de madres, padres, esposos, hijos, primos, hermanos, abuelos en México.
“Mi hijo me dijo que había un retén y no los dejaban pasar, por lo que daría vuelta por un municipio más prolongado, eran las nueve de la noche del 27 de abril de 2017, pero mi hijo no regreso”, este fue el último contacto que tuvo la señora María Luisa Núñez con su hijo Juan de Dios.
Con la voz entrecortada, pero con fe y esperanza, nos narró que ella al igual que 23 familias que forman el colectivo “Voz de los desaparecidos en Puebla”, buscan a sus familiares.
La señora María Luisa narró que a partir de ese 27 de abril de hace ya casi dos años que desapareció su hijo, el reloj se detuvo y comenzó un viacrucis en el que ha encontrado con indiferencia, omisión e inacción, por parte de los integrantes de la Fiscalía General del Estado.
“El primer enemigo al que las familias de personas desaparecidas nos enfrentamos es el mismo gobierno estatal, pues al llegar a presentar las denuncias correspondiente lo primero que hacen las autoridades es criminalizar a nuestros familiares, culparnos y no hacer nada”, dijo.
Con pocas palabras, tímida y con una mirada perdida, la joven María Fernanda Pérez Ramos se enfrenta a una realidad dónde su hermana Ángela Paola está desaparecida desde el 13 abril de 2017.
“Recibió una llamada telefónica, ese día dijo que regresaría, pero ya no volvió”, narró la joven.
Al igual que la señora Núñez, la familia de Fernanda no encontró apoyo en las autoridades, pues han dado información a la Fiscalía para dar con el paradero de su hermana y la Fiscalía General del Estado ha sido omisa.
“Recibió la llamada de un amigo de ella, el sujeto dice que él no la vio ni sabe nada de ella, pero el número del que recibió la llamada es de él. (…) desde el primer momento en el que llegamos se portaron déspotas y groseros, desde ese momento los agentes no ha hecho nada, hasta el momento llevan 13 reportes de investigación y no dicen nada”, refirió.
María Fernanda confía en que se esclarezca la situación de su hermana.
El señor José Raúl Vázquez Montiel fue secuestrado en el municipio de Ciudad Serdán el 4 de septiembre de 2018, aunque su familia pagó su rescate, él nunca regresó, su hermana Sara con el corazón estrujado, sus lágrimas rodando por su rostro y un nudo en la garganta, nos narró su vivencia.
“Mi hermano no aparece, pagamos el recate y lo único que sabemos es que su expediente está aquí en la Fiscalía de Puebla, pero no han hecho nada y nos dicen que ellos nos van a avisar cuando encuentren el cuerpo de mi hermano”.
Entre llanto y sollozos, la señora Sarah nos contó que la desaparición de su hermano ha sido muy dolorosa para sus padres, su cuñada y sus sobrinos, pues nadie les da respuesta de lo acontecido.
Asimismo, acusó que la Fiscalía de no querer dar respuestas al caso de su hermano, dado que una banda de secuestradores que operaba en Ciudad Serdán ya fue capturada y entre sus pertenecías hallaron un teléfono, el cual contenía el número telefónico de su hermano.
“Si ya agarraron a esas personas porque no les exigen o lo hacen confesar dónde está el cuerpo de mi hermano, esa tal Yazmín que confiese, ella sabía quién era Raúl”, dijo.
Ellas son tan solo un testimonio del dolor que padecen miles de familias no sólo en Puebla, sino también en México, pues a nivel nacional entre 2014 y 2018, hay 37 mil personas que no han regresado a casa.
El día de hoy se dio el primer foro para la creación de la Comisión de Búsqueda, parte del Gobierno del Estado, con la cual se pretende tener un área especializada para los casos de desaparición forzada.









