Mira quién habla

¿Mira quién habla? Estas fueron las tres palabras con las que inició su twitter el diputado, José Juan Espinosa Torres para hacer su endeble defensa a la columna de mi entrega pasada (7 de enero 2020) misma que concluí de esta manera: “Todos presumimos saber de dónde adquirió sus muy sanas y jugosas finanzas, aunque él, presumimos, le va hacer difícil explicarlo”.

Por ello, me atrevo a tomar sus tres palabras y hacer toda una apología de ellas, para explicar al diputado local y que se entienda cómo ha sido su vida política, administrativa e incluso hasta personal.

Para lo cual, comparto a ustedes, un ejercicio de cómo sería la carta que mandaría un servidor a este personaje político.

Claro, ahorrándonos los saludos y las formalidades de una misiva.

Mira quién habla, fuiste tú el infiltrado en Convergencia, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú quien traicionó a Humberto Gutiérrez Manzano, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú esbirro del extinto ex Gobernador, Rafael Moreno Valle, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú, presumiblemente, quien se llenó las bolsas de dinero ilícito, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú quién intentaste despojar a familias enteras de su hogares y espacios en la zona de la pirámide, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú quien firmaste y falsificaste no sabemos cuántas cartas de vecindad, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú, quien traicionó al gobernador Luis Miguel Barbosa, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú, quien corrió a los brazos de la extinta gobernadora, Martha Erika Alonso, cuando recién supiste del fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que le beneficiaba, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú, quien deseaba dividir la bancada de MORENA en favor, otra vez de la continuidad del morenovallismo, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú, el traicionero, mentiroso y simulador, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú, quien se confrontó y sigue confrontándose con todo mundo, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú, quien decidió traicionarse así mismo, no yo.

Mira quién habla, fuiste tú, quien decidió vivir su vida sin dignidad, no yo.