Ninguna muerte se aplaude o se festeja y menos en las condiciones en las que el ex Director de Archivos y Notarías del Estado –en tiempos del morenovallismo- Mauricio García León la perdiera.
Un disparo en el torso la causa.
Un suicidio la consecuencia.
Por lo menos, es la primera línea de investigación que se sigue por parte de las autoridades ministeriales.
La muerte de García León, presidida por el anuncio del retiro de patentes notariales a personajes ligados al ex gobernador Rafael Moreno Valle, tendrá que ser debidamente aclarada.
Castigar o revisar la irregularidad en la adjudicación de Notarías, queda claro.
Contaminar la lucha contra la corrupción con un suceso tan lamentable, ni pensarlo.
Que Eukid Castañón, Mario Rincón, Leticia Jasso entre otros, tienen algo que solventar, ante las actuales autoridades, ni dudarlo.
Todos debemos conocer, la verdadera causa de la muerte de García León.
Todos debemos conocer, la verdadera forma en que se adjudicaron las notarías.
Que la tragedia, no lacere el Estado de Derecho en Puebla.
Faltaba más
La forma prepotente, arbitraria y autoritaria de como trataba a su personal la Directora del Fideicomiso Público “Comisión Estatal de Vivienda de Puebla” Assenet Lavalle Arenas, quedó plasmada y evidenciada en videos que circularon ayer por la tarde en redes sociales.
Su dimisión era lo que seguía a este comportamiento tan enfermo de la ahora ex funcionaria. Que por cierto seguía activa como militante del Partido Acción Nacional.
La respuesta del gobierno del estado a este tipo de acciones a este tipo de funcionarios es de aplaudirse.
Faltaba más.








