¡Nunca se supo rajar!, es el epitafio escrito en una placa de mármol dónde reposarán los restos mortales del ex Gobernador del Estado Miguel Barbosa Huerta.
Fue la tarde de este jueves, cuando luego de un peregrinar por Puebla capital y una noche larga en el municipio de Tehuacán, por fin llegaron los restos del ex mandatario al cementerio de esta demarcación ubicada en la Sierra Negra, donde fue despedido por su esposa Rosario Orozco Caballero, sus hijos, el gobernador sustituto, Sergio Salomón Céspedes, así como amigos y simpatizantes.
Durante la mañana de este jueves, el cortejo fúnebre salió de la funeraria para llegar a la Catedral de Tehuacán, donde se realizó una misa de cuerpo presente, misma que fue presidida por el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa.
Posteriormente emprendió su recorrido hacia el campo santo que es ahora la última morada del morenista.
El recorrido estuvo acompañado por la banda de música del centro escolar de la localidad, algunos vecinos se sumaron al cortejo fúnebre para aprovechar y gritar porras al ex mandatario.
Al las exequias, acudieron, funcionarias y funcionarios estatales, también alcaldesas y alcaldes, así como diputadas y diputados.
Hay que recordar que, Miguel Barbosa Huerta falleció el 13 de diciembre en un hospital de la Ciudad de México donde era atendido.













