¡Orgullo BUAP! Científico poblano puso su granito de arena para encontrar el bosón de Higgs

Hablar del bosón de Higgs es hablar de uno de los descubrimientos científicos más importantes de este siglo. Y en la historia que llevó hasta encontrar la famosa “partícula de Dios” también aparece el trabajo de un investigador de la BUAP.

Se trata de Alfonso Rosado Sánchez, científico del Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas”, quien recibió la Medalla de la División de Partículas y Campos de la Sociedad Mexicana de Física 2025, el máximo reconocimiento que entrega esta organización en su especialidad.

La distinción no llegó por casualidad. Cerca del 75 por ciento de la producción científica de Rosado Sánchez está relacionada con la física del bosón de Higgs y algunas de sus contribuciones teóricas forman parte de los antecedentes que abonaron al descubrimiento de esta partícula en el CERN, en 2012.

Un año después, ese hallazgo llevó a Peter Higgs y François Englert a recibir el Premio Nobel de Física.

El investigador BUAP suma más de 60 publicaciones científicas, de las cuales más de 50 aparecieron en revistas internacionales arbitradas, y sus trabajos acumulan más de mil citas.

También tiene nivel III del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).

Pero su historia con la BUAP comenzó mucho antes de los reconocimientos internacionales.

Alfonso Rosado es originario de Matías Romero, Oaxaca, y llegó a estudiar la Licenciatura en Física en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la máxima casa de estudios poblana.

Posteriormente cursó maestría y doctorado en el CINVESTAV del Instituto Politécnico Nacional y entre 1985 y 1987 realizó una estancia posdoctoral en la Universidad de Würzburg, Alemania.

Después de trabajar como profesor investigador del CINVESTAV-IPN, regresó a Puebla y desde marzo de 1991 forma parte del Instituto de Física de la BUAP.

Además de investigar qué ocurre entre algunas de las partículas más pequeñas conocidas por la humanidad, Rosado Sánchez ha dedicado buena parte de su carrera a formar nuevos científicos.

Ha impartido más de 100 cursos de licenciatura y posgrado en el CINVESTAV, la BUAP y la UDLAP. También ha dirigido nueve tesis de licenciatura, 11 de maestría y 10 de doctorado.

El resultado también se mide en la siguiente generación: siete de los investigadores que realizaron con él su doctorado actualmente pertenecen al SNII.

Isabel Pedraza Morales, presidenta de la División de Partículas y Campos de la Sociedad Mexicana de Física, destacó precisamente esa doble aportación: sus contribuciones científicas y la formación de investigadores que hoy trabajan en distintas instituciones del país.

Rosado Sánchez ya había recibido en 2010 el Premio Estatal de Ciencia y Tecnología en el área de Ciencias Exactas.

Ahora suma la Medalla de la División de Partículas y Campos, reconocimiento con el que la Sociedad Mexicana de Física distingue a científicos mexicanos o extranjeros cuyas aportaciones han impulsado la física de partículas en México o alcanzado relevancia internacional.

Así que sí: detrás de las ecuaciones, experimentos gigantescos y partículas que parecen cosa de ciencia ficción, también hay talento formado en las aulas de la BUAP.