Otro 3 de mayo que pasa sin pena ni gloria

La Organización de las Naciones Unidas declaró el 3 de mayo como el día mundial de la libertad de prensa, como un llamado a los gobiernos del mundo a garantizar el libre ejercicio del periodismo.

Sabemos que la prensa libre es una condición para el desarrollo democrático de las naciones, pues el periodismo debe ser un vigilante permanente de la actuación del poder público.

En México sabemos que eso es difícil, pues la tendencia es precisamente la contraria. La prensa libre es la más atacada, vilipendiada y vulnerada desde las esferas del poder.

Cada año las organizaciones que dicen defender periodistas (que no son necesariamente organizaciones de periodistas), mantienen el mismo discurso de que el nuestro es el país más peligroso para el ejercicio del periodismo y lo es, claro, pero hay que recordar que son los diferentes niveles de gobierno los principales agresores de la prensa.


Violentar y agredir a la prensa; negarle información pública o acceso a los lugares donde esta se genera, siguen siendo práctica común de gobernantes y de paso violan los derechos de las personas a ser informadas de manera clara y oportuna.

Obstruir el trabajo de la prensa significa un obstáculo también al libre flujo de información que debe recibir la sociedad no sólo para saber qué es lo que sucede día a día, sino para poder tomar las mejores decisiones en momentos electorales como el que vivimos actualmente.

Hoy decenas, cientos, miles de candidatos y candidatas se dicen amigos y amigas de la prensa; nos buscan para que vayamos a cubrir sus campañas, pero a la hora de llegar al cargo al que aspiran, olvidan todo eso y se vuelvan contra cualquier periodista que le critique, que le cuestione, que le investigue.

Yo personalmente les puedo decir cuántas personas me han dejado de hablar porque creían que no haría periodismo crítico cuando llegaran a sus cargos públicos.

Pero insisto, este 3 de mayo, Día de la Libertad de Prensa, es un día que como periodistas debemos defender, pero no para nuestra causa, sino para el interés superior de la sociedad que debe y merece ser informada.

Por cierto… el 3 de mayo sigue siendo el “Día de las Mulas”, por si a mis colegas les sirve de algo.