Pobreza y hambre, estela del coronavirus en Puebla

Crece gravemente el desempleo y pobreza laboral, cada vez menos gente tiene dinero para pagar una canasta básica alimentaria en el estado, revela estudio

En Puebla, la pandemia por coronavirus ha derrumbado la economía y productividad, desapareció más de 39 mil empleos e hizo crecer la informalidad y pobreza laboral.

Así lo revelan datos en el portal “México ¿cómo vamos?”, basado en estadísticas económicas oficiales a nivel nacional y estatal.

En el informe se detalla que decreció la economía en Puebla hasta un 8.9 por ciento, cuando la meta era crecer hasta 4.5 % anual.
En tanto, se perdieron 39 mil 172 empleos en el 2020 hasta el cuarto trimestre, cuando la meta era crear más de 60 mil trabajos.

Esta crisis económica generó que la productividad cayera de 108 a 102 pesos por hora trabajada del primer trimestre del 2019 al mismo periodo del año pasado.

En cuanto a la pobreza laboral, creció del 43.5 por ciento del cuatro trimestre del 2019 a 50.7% del mismo lapso en 2020, lo que implica el porcentaje de la población que no puede adquirir una canasta alinentaria con su ingreso laboral.

Con este desolador panorama creció la informalidad laboral de un 66.2 por ciento a 68.3% al compararse el cuatro trimestre del año pasado con el del 2019.

Lo que si no creció, pero tampoco bajó fue la deuda pública, la que se mantuvo en un 1 por ciento. Todos estos números mantienen en semáforo rojo a la economía poblana´.

Pobreza laboral

El estado de Puebla se mantiene entre las 15 entidades de la república mexicana en rojo, al registrar 50.7% de pobreza laboral, con lo que ocupa el lugar 25 de los 32 estados con este problema.

Según el estudio de “México ¿cómo vamos?”, la entidad poblana fue de los estados que más cayó comparado con el 2019, hasta 7.2 puntos, por debajo del 14.8 de Quintana Roo.

En 2020, ante la crisis económica y sanitaria que afectó a México y al mundo, diversos indicadores económicos revelaron cambios drásticos como el de la contracción de la economía nacional hasta un -8.5% respecto a 2019.

En todo el país la población ocupada perdió 3.25 millones de personas entre diciembre 2019 y 2020, mientras la inversión cayó a niveles similares a los de 2009.

Asimismo, los ingresos laborales cayeron -2.5% entre el último trimestre de 2019 y el de 2020.

A pesar de que en el primer trimestre de 2020 la proporción de la población en situación de pobreza laboral alcanzó su nivel más bajo desde 2008 con un 35.7%, este avance se anuló en los periodos posteriores.

En el tercer trimestre de 2020, la tasa de pobreza laboral alcanzó un máximo histórico en todo el país de 44.5% de la población, cifra que cayó a 40.7% en el último trimestre del año, el porcentaje más alto para el último periodo de un año desde 2017.

El efecto de la pandemia y la subsecuente crisis económica sobre el nivel de pobreza laboral en México fue severo, señala el estudio.

Entre el primer y el último trimestre del año, 6.7 millones de personas se sumaron en México al grupo de quienes viven en pobreza laboral debido a que los ingresos laborales del hogar son insuficientes para adquirir la canasta básica.
En la comparación anual del cuarto trimestre de 2019 al mismo periodo de 2020, el incremento en la población en pobreza laboral fue de 4.7 millones de personas en toda la república mexicana.

Al cierre del último periodo de 2020, a pesar de la recuperación observada entre el tercer y el cuarto trimestre, 51.9 millones de mexicanos y mexicanas se encontraron en pobreza laboral, reflejando el impacto de la pérdida de empleos y la caída de los ingresos de las familias mexicanas a raíz de la crisis sanitaria y económica.

Además, el impacto sobre las mujeres mexicanas fue mayor al observado en los hombres: mientras que 65.4% de las mujeres del país se encontró en pobreza laboral, en la población masculina el porcentaje fue de 32.7%.

Como es el caso de numerosos indicadores económicos y sociodemográficos, la pobreza laboral en México muestra disparidades regionales.

Mientras tanto, en entidades como Nuevo León, Jalisco y Baja California los niveles de pobreza laboral son relativamente bajos -al cierre del año 24%, 25.1% y 25.3% de la población de esos estados estaba en pobreza laboral, respectivamente-, Chiapas, Guerrero y Oaxaca muestran rezagos persistentes en el tema.

En el último trimestre de 2020, 64.3% de la población chiapaneca se encontró en pobreza laboral (la tasa más alta a nivel nacional), mientras que en Guerrero y Oaxaca 58.6% y 56.6% de los habitantes tuvieron ingresos laborales insuficientes para adquirir la canasta alimentaria.

¿Qué significa?

La pobreza laboral, medida por el Coneval desde 2005 usando información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), se presenta cuando el ingreso laboral de un hogar es insuficiente para alimentar a todos sus miembros.

Aunque no representa una medida comprensiva de la pobreza en México ya que sólo considera los ingresos laborales de los mexicanos y omite otras fuentes de ingreso y factores como el rezago educativo y el acceso a servicios básicos, la pobreza laboral es un indicador oportuno y de corto plazo que permite identificar la tendencia del poder adquisitivo de las personas.

El valor de la canasta alimentaria, también conocida como la línea de pobreza extrema por ingresos varía por región.
Mientras que el valor usado para el cálculo de la pobreza laboral en zonas rurales fue de mil 204 pesos mensuales o 40 pesos diarios por persona, en las zonas urbanas el monto es más alto, de mil 675 pesos mensuales o 56 pesos diarios.

En las zonas rurales la canasta alimentaria incluye 33 productos específicos, mientras que la canasta alimentaria urbana consiste en 37 bienes.

Algunos alimentos incluidos son las tortillas de maíz, el pan blanco, refrescos de sabores y frutas y verduras como el plátano, la manzana y la cebolla.