La presa Nexapa, ubicada en el municipio de Tlaola, ha superado su capacidad total, alcanzando un 103.33% de almacenamiento, lo que enciende las alertas sobre su manejo, aunque las autoridades aseguran que no representa un peligro o riesgo para la población.
Así lo informaron Coordinación General de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Desastres del estado de Puebla, en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
Según el reporte, la presa Nexapa, con una capacidad de 15.313 hectómetros cúbicos (hm³), es la única que excede su límite, lo que podría estar relacionado con las recientes lluvias en la región.
En contraste, otras presas del estado muestran niveles significativamente más bajos.
La presa Manuel Ávila Camacho, ubicada en el municipio de Puebla, registra un 60.34% de su capacidad total de 391.489 hm³, consolidándose como la de mayor almacenamiento en términos absolutos.
Por su parte, la presa Necaxa, en Juan Galindo, se encuentra al 34.39% de su capacidad (39.283 hm³), mientras que La Soledad, en Tlatlauquitepec, reporta un 25.03% (14.980 hm³).
La presa Tenango, en Huauchinango, es la que presenta el nivel más bajo, con apenas un 16.55% de su capacidad total de 46.576 hm³.
La Coordinación de Protección Civil enfatizó que, hasta el momento, no se reporta ningún riesgo para la población derivado de las condiciones actuales de las presas.
Para garantizar la seguridad, las autoridades mantienen un monitoreo constante y realizan recorridos de verificación en las zonas aledañas a través de los Coordinadores Regionales. Este trabajo permite anticipar cualquier eventualidad y coordinar acciones preventivas en caso de ser necesario.
El reporte subraya la importancia de una gestión adecuada de los recursos hídricos, especialmente en un contexto de lluvias estacionales que podrían modificar los niveles de almacenamiento en las próximas semanas.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para mantenerse informada a través de canales oficiales y estar atentos a cualquier comunicado relacionado con el estado de las presas.
El monitoreo forma parte de las acciones continuas del gobierno estatal para garantizar la seguridad de las comunidades cercanas a estas infraestructuras hidráulicas, en un esfuerzo por prevenir afectaciones ante posibles fenómenos meteorológicos.









