En un Día de las Madres marcado por la resistencia, el colectivo Voz de los Desaparecidos en Puebla llenó las calles del centro de la ciudad con la Marcha de la Dignidad este 10 de mayo.
Alrededor de 50 familias, acompañadas por personas solidarias, se reunieron frente a la Fiscalía General del Estado (FGE), en el bulevar 5 de Mayo y 31 Oriente, para exigir justicia y la búsqueda efectiva de sus seres queridos.
Con el grito “Nada que celebrar, si mi familiar desaparecido está”, el contingente avanzó hasta el zócalo, culminando en el Árbol de la Esperanza, un símbolo de su lucha incansable.
La jornada comenzó con una misa solemne frente a la FGE, un momento de reflexión y esperanza para las familias que cargan el peso de la incertidumbre.
Madres, padres y hermanos, vestidos con playeras blancas, sostenían pancartas, fotografías y fichas de búsqueda, haciendo visible el rostro de quienes faltan.
“¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” se escuchó con fuerza mientras recorrían el bulevar, un clamor que resonó en publicaciones de X y otras plataformas, donde usuarios compartieron videos e imágenes del contingente.
“No importa lo que hayan hecho, nadie merece ser desaparecido”, expresó una madre buscadora, subrayando la dignidad de su lucha.
Fundado en 2018 por María Luisa Núñez Barojas, el colectivo agrupa a más de 100 familias que enfrentan la crisis de desaparición forzada en Puebla, estado con más de 3 mil casos sin resolver, según sus registros.
“Nuestra maternidad se vive en las calles, con dolor y esperanza”, compartió una madre. “Este 10 de mayo, Puebla no festeja, resiste”, resumió.













