En el municipio de Teotlalco, ubicado en la mixteca poblana, cientos de personas perdieron todas sus pertenencias, incluso ganado, al desbordarse el río que cruza el poblado.
“La gente está muy triste, están llorando, lo perdieron todo, el río se arrastró los coches, camionetas, se llevó el ganado”, relató un poblador al medio local La Zafra.
En este lugar la fuerza del río arrancó la base de concreto del asta bandera y la aventó 20 metros de distancia.
“Nunca habíamos vivido algo así en Teotlalco, nadie avisó que estábamos en peligro, sólo se escuchó un estruendo y empezamos ver flotar coches y volar piedras”, insistió el afectado.
Así, quedó afectada la escuela, la cancha de fútbol, la plaza cívica, la malla perimetral, cuya fuerza del agua dobló las puertas, destruyó archiveros, escritorios, computadoras, libreros.
“Todo quedó entre piedras, lodo y agua”, explicó el profesor de la Telesecundaria Zapata.
Incluso las familias tuvieron que subir a las azoteas para salvar su vida, todo lo demás hoy es lodo y piedras y pedazos de muebles, comenta un profesor que no da crédito al desastre natural.
El presidente municipal, Javier Sánchez Espinoza, hermano del arzobispo Víctor Sánchez Espinoza, recorrió la zona en desastre.
Platicó con padres de familia y vecinos que le exigían pidiera ayuda a su hermano el Arzobispo para que el Gobierno del Estado de Puebla envíe ayuda de inmediato.









