Seis muertos dejan explosiones de dos polvorines en Puebla

Seis personas muertas y varios lesionados, dejaron como saldo las explosiones de dos polvorines o fábricas de cohetes en distintos puntos del estado de Puebla.

El primer caso fue en San Miguel Zacaola, donde dos personas murieron y varios fueron lesionados, según el saldo preliminar del accidente en la comunidad perteneciente al municipio de Santo Tomás Hueyotlipan.

A la población llegó personal de Bomberos, Protección Civil Municipal y Estatal, quienes corroboraron que se trataba de la explosión de un taller de pirotecnia que se ubica en la calle 6 Oriente y 2 Norte.

En el sitio se indicó que había varias personas heridas que requerían atención médica de urgencia, por lo que algunas fueron trasladadas a hospitales cercanos. 



El segundo caso, fue en Tulcingo del Valle, donde un polvorín explotó, dejando como saldo cuatro personas muertas.

El incidente ocurrió aproximadamente al mediodía de este jueves 19 de mayo, en un inmueble que se encuentra cerca de una carretera.

Al lugar arribaron elementos de la Policía Municipal, Protección Civil, bomberos y personal tanto de la Sedena como de la Guardia Nacional, quienes iniciaron las labores de mitigación de riesgos y brindaron auxilio a tres personas que presentaban quemaduras.

Los lesionados fueron identificados como: Antonio Martínez Martínez, de 30 años, quien fue trasladado hasta el Hospital de Traumatología y Ortopedia de Puebla; y dos menores de edad de 10 años, quienes fueron llevados hasta al Hospital para el Niño Poblano, en la capital poblana, para su valoración y atención médica especializada.

Asimismo, personal forense y ministerial de la Fiscalía General del Estado (FGE) acudió a la comunidad de Zaragoza de La Luz para trabajar en el levantamiento de los cuerpos de cuatro personas que murieron en el lugar.

Los fallecidos fueron identificados como: Nancy Franco González, de 28 años; Brosio Celot Montes, de 32 años de edad; Miguel Ángel López Zúñiga, de 33 años; y Ángel Pérez Lucas, de 28 años.

Las cuatro víctimas mortales se encontraban laborando en el taller de pirotecnia, del cual no se informó si contaba con los permisos correspondientes.