Tipos de Médicos

Cuando estaba en la universidad tenía maestros que catalogaban a los médicos en 3 grandes grupos, los primeros eran aquellos que dedicaban su vida al servicio público, a veces a la docencia, sosteniendo su ética en todo momento, se les puede encontrar por los pasillos de la universidad, en gran parte de los hospitales públicos, peleando contra el sistema de manera discreta, siendo semillero de futura grandeza en la medicina mexicana.

Los segundos eran aquellos que se entregaban a la investigación de tiempo completo, los que aportaban las grandes novedades y en algunos casos, las panaceas de la medicina, los podíamos encontrar en un laboratorio, en los posgrados, usualmente su nombre iba acompañado de un “Et. Al.” A lado en cada artículo que escribían, muchas veces eran considerados como vacas sagradas en los grandes hospitales y se les veía poco convivir con los mortales.

Los terceros eran esos médicos que decidían exprimir la medicina de una manera poco usual, pero cada vez más común, privatizando la salud, ofreciendo experiencias exclusivas en consultorios lujosos, operando en relucientes hospitales con cafeterías finas en el lobby, no se les ve en las aulas, salvo contadas excepciones, no se les ve en un laboratorio, sin embargo, se les puede ver en paradisiacas playas vacacionando, aquellos médicos se les denomina mercenarios de la medicina, su único objetivo es explotar la carrera al máximo.

Siempre creí que la clasificación era muy limitada, pues a lo largo de la carrera conocí a muchos médicos que combinaban perfectamente las tres categorías, educando, investigando y produciendo, siendo ese el modelo de médico que pensaba que la mayoría debería de seguir, sin embargo, en el tiempo que tengo de trayectoria profesional he conocido a profesionales que encajan perfecto en cada una de las rúbricas antes mencionadas, ejerciendo la profesión con ética, siempre sacando la casta y respetando los códigos profesionales.



Como en todo, existen las vergonzosas excepciones, pues también me he topado con médicos que olvidaron la medicina, hicieron a un lado la ética y antepusieron el dinero sobre el bienestar de sus pacientes, recetando manejos innecesarios, con sobrecostos y peor aún, sin informar al paciente que tratamiento le está administrando, lo cual, de paso raya en la ilegalidad.

Personalmente, no estoy en desacuerdo con explotar la carrera, pues el objetivo general de todas las personas que estudian una carrera profesional y la ejercen suele ser ganar dinero, sin embargo, en una profesión tan delicada como la medicina, con tantos candados éticos y morales, es imperdonable que se cometan este tipo de barbaries.

Existen más de tres tipos de médicos, la clasificación puede ser inmensa, pues cada cual obedece a los principios que se le inculcaron en casa y terminó de forjar en la universidad, el secreto es hacer con pasión este trabajo para no tener que trabajar el resto de la vida, la clave es ir siempre con ética, para poder dormir tranquilo, todo lo demás es secundario.