Todo cambia para seguir igual

La semana pasada el periodista Gerardo Albarrán de Alba, actual presidente del Consejo Consultivo del mecanismo de protección integral de personas defensoras de derechos humanos y periodistas de la Ciudad de México, organizó un interesante foro en donde periodistas, personas expertas y personajes del gobierno hablaron de la falta de atención y los efectos que viven y padecen decenas de periodistas que viven en el exilio por ser víctimas de la violencia.

A este se suma que este martes la organización británica Artículo 19 presentó su reciente informe sobre libertad de expresión donde nos vuelven a decir lo que ya sabemos. (Ver aquí https://articulo19.org/distorsion/)

La organización de derechos humanos destaca que

  • El 2020 fue el año de la distorsión, el discurso oficial alteró la percepción de la realidad sobre los derechos humanos en México
  • En el 2020 se registró una agresión contra la prensa cada 13 horas
  • En este periodo ocurrieron 692 ataques contra medios de comunicación y periodistas; seis fueron asesinados
  • La concentración publicitaria oficial continúa en diez empresas de información
  • El trabajo del Legislativo se caracterizó por su vocación de censurar internet

Nada nuevo, pero lo lamentable es que, en vez de mejorar, la situación empeora.

Llevamos más de 20 años reclamando, marchando, escribiendo, denunciando y hasta mentando madres y padres y la respuesta del Estado mexicanos sigue siendo la misma. Oídos sordos.

Hace unos días, periodistas del norte de Puebla denunciaron ser víctimas de acoso, amenazas y hasta les “dictan la nota” los criminales que operan en la zona norte de la entidad.

Colegas del sur del Estado de México llevan años denunciando lo mismo y se volvió a notar cuando tuvieron que autocensurarse el mismo día en que 13 policías fueron emboscados por personas armadas en el municipio de Coatepec Harinas.

Y la lista sigue en todas las entidades del país, en mayor o menor medida, como por ejemplo el caso de una colega en Michoacán que fue herida de bala de manera irresponsable por elementos de la policía municipal de Uruapan cuando sin un protocolo d actuación reprimieron un plantón. La colega reclama que a un año del incidente nadie está en prisión ni fue sancionado y ella no ha recibido la reparación del daño.

Campañas arrancaron y seguirán. Es la fecha en que las y los candidatos se acercan a sus “amigos periodistas” en espera de que les den cobertura a sus campañas.

Nada más cínico cuando quienes aspiran a la reelección o a un nuevo cargo, son las mismas personas que no quisieron aprobar leyes ni protocolos de protección o que desde sus cargos públicos en ayuntamientos y congresos han dedicado horas y horas para descalificar al periodismo crítico.

Así quieren que les cubran las campañas.