Todo era una porquería en el Sindicato de Burócratas, sentenció el gobernador Miguel Barbosa Huerta, al insistir que su administración no mete las manos en el proceso de elección de su dirigente.
Incluso, aseveró el mandatario estatal que no tratarán con ninguna dirigencia que no sea reconocida legalmente, luego del conflicto que hay desde que inició el año.
“El gobierno estará reconociendo a la mesa directiva que sea electa bajo los procedimientos legales, de ninguna forma podremos reconocer y tratar con quien no tenga el reconocimiento de la autoridad, que quede perfectamente claro, y eso lo digo por las dos partes en conflicto”, dijo en su videoconferencia de prensa.
“Una vez que exista el reconocimiento de la autoridad, con ellos trataremos, más allá de sus filias políticas; qué si son el sindicato que hizo Antonio Gali y, hoy, es apoyado por figuras panistas, que puede ser hasta cierto, pero eso no nos importa a nosotros”, resaltó.
“No hacemos de cada secretaría un polo de operación electoral, como fue cuando yo llegué acá, todos estaban operando políticamente en el gobierno para el Partido Acción Nacional, sindicatos y secretarías, todos, secretarías y opd´s, educativos, escuelas, todo era una porquería, todo. Así lo dejaron”, sostuvo.
El fin de semana, el Movimiento por la Democracia, luego de organizar una asamblea, reconoció que no era legal.
El conocido como Sindicato de Burócratas, sigue en conflicto por dos grupos, encabezados por Jhovany Oliver Gallo y Martha Rodríguez, quienes intentaron dar un albazo convocando a sendas asambleas para elegir un nuevo Comité Ejecutivo.
Mientras tanto, todo sigue empantanado en los tribunales, con diversos juicios de amparo de ambas partes, para reconocer o desconocer las elecciones del año pasado.
De este modo las afectaciones a los trabajadores van desde la falta de aumentos salariales, recategorizaciones en pausa o hasta carencia de premios como estímulos que gestionaba el sindicato.









